
El Tibet empuja a China hacia el este
Por Lucía Aragón
No, no se trata del “Dalai lama y su camarilla”, como el gobierno chino hubiera querido, para tener un argumento de peso en su contra. No, se trata de la geología del planeta y la famosa tectónica de placas cuyos desplazamientos desencadenan, si, los terremotos.
El violento sismo que sacudió este lunes la provincia de Sichuan, suroeste de China, está ligado a un corrimiento de la planicie tibetana hacia el norte y el este. Los sismos son numerosos y muy mortíferos en el perímetro de la meseta tibetana, elevada por la penetración de la India en la placa eurasiática, que comenzó hace 50 millones de años. Ese vasto movimiento fue lo que creó la cordillera Himalaya, que culmina con 8,848m y cuya elevación continúa aún hoy en día.
El Tibet es prácticamente sacado hacia el este. Se sobrepone al sur de China y localmente a la cuenca de Sichuan. “La sacudida del lunes, en la cordillera de los Longmenshan al noroeste de la capital de Sichuan, Chengdu, se produjo sobre un borde de la meseta tibetana, cuya geología es particularmente compleja”, declaró Robin Lacassan, director del departamento de Tectónica del Instituto de Física del globo de París.
“Hay muchas grandes fallas bien marcadas, por ejemplo, en el frente del Himalaya, a lo largo del borde noroeste del Tibet. Algunas son muy viejas, cómo la que seguramente se rompió”, agregó este especialista.
Según las primeras observaciones, parece ser un mecanismo de colisión de un lado de la falla que sube con relación a la otra. Así este temblor cuya magnitud según las fuentes osciló entre 7,5 y 7,8 en la escala de Richter, se esperan según los científicos, varias replicas.
Se han presentado varios temblores en el siglo 20 en el perímetro del Tibet. El más devastador fue uno de 8,5 de magnitud en la escala de Richter en 1920, que provocó 230,000 muertes en la provincia de Gansu (noroeste). En 1970, un sismo en Yunnan, suroeste provocó más de 15,000 muertes.