El taoísmo venera a ocho inmortales que, a través de la piedad y de la virtud han conseguido la vida eterna. Además de la inmortalidad, estos ocho personajes, nada tienen en común, pero no obstante se los suele representar en grupo. Según la mitología china existieron terrenalmente y se dice que  nacieron durante las dinastías Tang o Song. Son adorados dentro del taoísmo pero también en la cultura china popular. 

Los ocho inmortales viven con los dioses en las montañas de Kun Lun, en el centro de la tierra. Allí se divierten en los jardines del Emperador de Jade, el señor supremo de los cielos, donde crece el melocotonero mágico de la inmortalidad. Cada milenio se los invita junto a los dioses, a comer melocotones en una gran celebración que realiza la Emperatriz Wang, esposa del Emperador de Jade.

Los poderes de cada inmortal pueden ser transferidos a sendos utensilios que pueden dar la vida o destruir el mal y que en conjunto son conocidos como An Baxian (”Los Ocho Inmortales Escondidos”). Fueron descritos por primera vez durante la dinastía Yuan y en la literatura occidental anterior a los años setenta del siglo XX se les conoce a veces como los Ocho Genios. En chino dan nombre a la hortensia (”Flor de los Ocho Inmortales”). 

Los Ocho Inmortales han servido de base a muchas obras de arte, tanto en el campo de la escultura como en la pintura o en la literatura. Dentro de éste último destaca “El viaje hacia el este de los Ocho Inmortales” de tiempos de la dinastía Ming. También en esa época se escribió, por un autor anónimo, “Los Ocho Inmortales cruzan el mar”, donde se narra su viaje para asistir a la fiesta de aniversario de la diosa Xi Wangmu, llamada Encuentro del melocotonero de la Inmortalidad. Al llegar al mar, en vez de utilizar sus nubes para cruzar, Lü Dongbin sugiere que unan sus poderes para atravesar las aguas.

De aquí proviene el proverbio chino “los Ocho Inmortales cruzan el mar, cada uno revela su poder divino”, utilizado en las situaciones en que todo el mundo ofrece sus habilidades para conseguir una meta común. 

En Xi’an existe un templo de la dinastía Song llamado el Palacio de los Ocho Inmortales, llamado antes el Templo de los Ocho Inmortales, donde se pueden ver sus estatuas en la Sala de los Ocho Inmortales. En Muzha, Taipei (Taiwán) está el Palacio del Sur, conocido como el Templo de los Ocho Inmortales. 

El vocablo ‘Hsien’ significa “inmortal” en chino, pero no se trata de una ‘inmortalidad’ como sinónimo de vida eterna o infinita. En rigor, el carácter chino utilizado para ‘Hsien’ se antepone a los caracteres de “hombre” y “montaña”, lo que literalmente significaría “hombre que vive en la montaña”. Así, la inmortalidad, referiría a la vida en una dimensión ultra terrena, una vida en la montaña de los dioses, y quienes la alcancen, serán seres dignos de veneración.

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