Boicot sí, boicot no: la discusión entorno a los JJ OO no cesa
Hace más de una semana, la represión china de protestas en el Tíbet saltó a las primeras páginas de los periódicos para demostrar al mundo lo que ya sabía: China no es un país en el que se respeten los derechos humanos y las libertades fundamentales.
Según el Gobierno tibetano en el exilio, más de 130 personas han muerto desde entonces en los enfrentamientos, 21 reconocidas oficialmente por Pekín. La prensa libre no existe. Los extranjeros han sido “invitados” a abandonar el Tíbet. Nadie sabe con seguridad lo que sucede en la provincia, salvo que algo pasa y que China se esfuerza por ocultarlo.

