China paralizó sus actividades y guardó silencio el lunes en recuerdo de las decenas de miles de víctimas del sismo que se ha convertido en el peor desastre ocurrido en el país en una generación.
En la plaza Tiananmen de Beijing, miles de personas inclinaron sus cabezas y luego comenzaron a gritar, “¡Viva China!” mientras alzaban sus puños.
Durante los tres días de luto ordenados por el gobierno, las banderas ondearán a media hasta y se suspenderán los eventos de entretenimiento, en una muestra sin precedentes de simpatía de las autoridades, en un nivel normalmente reservados para los dirigentes muertos.
El relevo de la antorcha olímpica, un poderosos símbolo de orgullo nacional en la cuenta regresiva antes de los juegos en Beijing, programados para agosto, fue suspendido.
La cifra confirmada de muertos del terremoto del 12 de mayo se elevó a 34.073, informó el lunes el Consejo de Estado, el gabinete ministerial de China. Otras 9.500 continúan enterradas entre los escombros de viviendas y edificios en Sichuan, y más de 29.000 figuran como desaparecidas.
Fuente: The Associated Press

