China en Latinoamérica
Parte 2
El Petróleo
Por: Lucia Aragón
Se sabe que gran parte del conflicto de Darfur, provincia de Sudán, se debe al petróleo que China obtiene del gobierno de Beshir a precios bajísimos a cambio de armas y el apoyo incondicional de China en el Consejo de Seguridad, cada vez que surge alguna resolución de la ONU con sanciones para el gobierno sudanés, China aplica su derecho a veto.
Pero no vamos a hablar del conflicto en Darfur, hay otros expertos en ello como Eric Reeves o el mismo David Kilgour. Seguimos con nuestra serie en América Latina.
En el año 2002, China se convirtió en el segundo consumidor de petróleo, después de Estados Unidos y dejando a Japón en el tercer lugar. Entre el 2000 y el 2005 Pekín pasó del noveno al tercer lugar entre los importadores de petróleo. Estas compras al extranjero representaban la tercera parte del consumo de petróleo en el 2000, subiendo al 50% en la actualidad y se prevé suba hasta el 60% en el 2010. Por lo cual China propone diversificarse en su aprovisionamiento de hidrocarburos, colocándose en África, principalmente en Sudán y Angola, en Asia Central y claro América Latina.
Por el momento la presencia de China en el sector hidrocarburos es aún modesta. China es ciertamente el tercer país comprador de petróleo de América latina, pero aún está muy lejos de Estados Unidos. En 2005, esta región proveyó el 3.1% del aprovisionamiento petrolero de China, aproximadamente 107, 000 barriles por día, que parece una cifra muy pequeña pero sus exportaciones crecieron en un 28% con respecto al año anterior.
China ha entablado relaciones estrechas con Venezuela, que tiene un rol petrolero de primer rango. Venezuela dispone del 6.6% de reservas petroleras mundiales y el 68% de América Latina, contra el 11.3% de México.
En diciembre del 2004 y en agosto del 2006, el presidente Chávez en visita oficial a Pekín concertó con el presidente Hu Jintao varios acuerdos de cooperación económica y comercial. China prevé invertir 350 millones de dólares en el mejoramiento de 15 campos petroleros y 60 millones de dólares en infraestructura (vías ferroviarias, refinerías, etc). Los contratos de prospección de gas off shore se firmaron entre la SINOPEC y PDVSA (Petróleos de Venezuela). China abrió una línea de crédito de 40 millones de dólares para adquirir material agrícola.
De todas formas el volumen de las exportaciones de hidrocarburos es aún limitado, debido al Canal de Panamá que no permite el paso de navíos de gran armazón. La otra ruta marítima, la del Cabo, por las costas de Sudáfrica, es dos veces más larga (cerca de 45 días) que la travesía del Pacífico.
Otro obstáculo a señalar es que los yacimientos de Venezuela son de petróleo pesado con alto grado de azufre y las refinerías chinas no están equipadas para tratarlo.
Si Venezuela es la figura maestra de la estrategia petrolera china, ésta no desprecia productores más modestos como Ecuador y Perú.
Pero estos dos países serán objeto de otro artículo.


