
Siguen las detenciones hacia los manifestantes en china
Roberto Serrano
Desde que el gobierno de china dio “permiso” para las manifestaciones y que estas deberían tener autorización, hasta la fecha ninguna ha procedido.
Hasta la fecha se recibieron 77 solicitudes y ninguna de ellas hasta hoy fue aprobada, comento la agencia de noticias Xinhua que las solicitudes fueron formuladas por 149 personas, incluyendo dos desde el exterior, a partir del primero de agosto. Los motivos variaban desde disputas laborales, despojo de tierras, violaciones de derechos hasta demandas por mejores servicios sociales.
“No tenemos más información. Su solicitud está siendo tramitada”, se limitó a responder Wang hoy, cuando quedan exactamente unos días para que finalice la cita olímpica.
Cuatro activistas pro tibetanos fueron detenidos este jueves por la mañana cerca del Nido de Pájaros cuando intentaron realizar una protesta en contra del mandato chino en el Tíbet.
Los cuatro manifestantes sacaron una bandera del Tíbet y gritaron “Libertad al Tíbet” al sur del estadio Nacional, conocido como Nido de Pájaro dijo la organización Estudiantes por un Tíbet Libre. Según el organismo, con sede en Nueva York, unos 50 policías vestidos de civil se abalanzaron sobre los activistas y los detuvieron.
El hecho de que hubieran tantos policías encubiertos siguiéndolos hizo que tomaran acción rápidamente”, dijo Kate Woznow, una de las directoras de la campaña de protestas del grupo.
Dos fotógrafos de la AP fueron maltratados por oficiales de seguridad vestidos de civil, metidos a la fuerza en vehículos y llevados a un edificio cercano donde fueron interrogados antes de ser liberados. Las tarjetas de memoria de sus cámaras fueron confiscadas.
Los cuatro activistas, cuyo paradero es desconocido, fueron identificados por Estudiantes por un Tíbet Libre como el tibetano-alemán Florien Norbu Gyanatshang, la británica Mandie McKeown, y los estadounidenses Jeremy Wells y Jona Watterberg.
Otros extranjeros del mismo grupo que realizaron protestas antes y durante los juegos fueron deportados inmediatamente de China.
El Comité Organizador de Pekín 2008 (BOCOG) continuó hoy sin ofrecer información sobre asuntos considerados sensibles e insistió en que los Juegos Olímpicos son una cita deportiva que no ha de verse politizada.
Preguntado por enésima vez si estaba en condiciones, como había prometido, de ofrecer datos concretos acerca del número de solicitudes recibidas para organizar protestas en alguna de las zonas específicamente designadas para ello, el vicepresidente ejecutivo del BOCOG, Wang Wei, dijo que esa no es una competencia del comité organizador.
“Se trata de una cuestión de la ciudad, del gobierno y de los departamentos pertinentes de seguridad. Estamos tratando de obtener información”, señaló antes de pedir paciencia a la prensa y algo más de “comprensión por el estilo de la democracia de China”.
Tampoco el Buró de Seguridad Pública de Pekín, donde los potenciales manifestantes deben cubrir los trámites para organizar manifestaciones, ha dado, de momento, información alguna.
De las solicitudes algunas de ellas fueron suspendidas porque no proporcionaron suficiente información y otra fue rechazada que violaba la ley que regula las manifestaciones y protestas, agregó el vocero, según Xinhua
Según la ONG China Human Rights Defenders hasta ocho personas que han solicitado manifestarse en las zonas designadas han sido o detenidas o se encuentran bajo vigilancia policial.
“La gente fue invitada para discutir sus casos y una vez adentro eran detenidos y expulsados por la puerta de atrás. Yo misma lo vi, por eso me fui rápido y me escondí por temor a que me detuvieran”. dijo en un entrevista una mujer proveniente del noreste de la provincia
Wu Tianli, también demandante, dijo que habían sido sorprendidos inicialmente por lo que parecía una cálida recepción en Heilongjiang, las oficinas de reclamos del gobierno central en Beijing, donde se les indicó que se registraran con toda su información personal.
“Cualquiera puede ir y entrar, hay que hacer una fila para obtener un formulario. El modo en que funciona es que una vez que estás dentro, no te dejarán salir -reveló Wu- y forman grupos reducidos para enviarlos a Majialou que es como un centro de procesamiento para demandantes. Hay funcionarios de cada provincia y de las grandes ciudades para llevar a los demandantes de regreso a sus lugares de residencia.
“Muchos de los demandantes que ya llevan años con su proceso no fueron, pero muchos de los que no tienen experiencia en llevar sus demandas y sí fueron, quedaron detenidos”.
Un demandante de apellido Zhao reveló que la escena era dramática. “Las cosas estaban muy rígidas en la Suprema Corte del Pueblo, en el Congreso Nacional del Pueblo y el Consejo de Estado. La gente que iba llegando era directamente llevada a los centros de procesamiento de reclamos”.
Dos ancianas chinas que solicitaron permiso para realizar una manifestación en una de las zonas creadas por el gobierno exclusivamente para esos fines fueron sentenciadas a un año de labores forzadas.
Li Xuehui dijo que no les dieron razón alguna para la orden de detención de su madre de 79 años, Wu Dianyuan, y de su vecina Wang Xiuying, de 77.
El gobierno dijo que recibió 77 solicitudes para realizar protestas, pero ninguna fue aprobada, aunque se dice que son muchas más, preguntando a la gente comenta que “otras no se han dado por temor a la tortura, cárcel o trabajos forzados, así como a las represarías del propio gobierno”.
Tres parques de la ciudad habían sido designados como sede de posibles protestas que fuesen autorizadas, bajo condiciones específicas, pero el mismo gobierno no ha permitido que se lleven a cabo ello por el temor de hasta convertirse en movimientos anti-gubernamentales.
La preocupación de las autoridades se ha acrecentado durante los juegos, que las autoridades quieren que sirvan para mostrar a China como una potencia moderna.

