Mamá cumple 90
Por Sylvia Arce
Les comento que mi madre cumplió noventa anos, y nos amenazo con no cumplirlos otra vez, si no íbamos a su banquete. Así es que mi hijo y yo, nos fuimos a su cumpleaños el 2 de agosto, en San Salvador.
Les cuento sobre el viaje que lo pasamos divino, gracias a dios el viaje estuvo muy bien.
Mi madre es una persona que le encanta estar rodeada de gente y toda su vida ha asistido a cuanta cosa la invitan y la llevan: matrimonios, bautizos, despedidas de solteras, etc, etc, etc. les digo la llevan, porque nunca quiso conducir, y por supuesto nunca aprendió.
Comprenderán el sacrificio que ella hacía cuando venía a vernos. Con la vida cuasi monacal que tuvo que llevar en Ottawa y otros lugares de Canadá, exceptuando las salidas con Alejandro a almorzar, y de paseos que nos mandábamos.
Mi madre durante el banquete que ella y su nuera organizaron para sus 90 años, hasta bailó. Toda la familia aterrorizada, pero lo que no sabíamos es que todas las semanas que salen de paseo sus amigas y ella, siempre bailan.
Tenía más de 150 invitados y mi hermano le llevó una orquesta que a ella le gusta. Menos mal no fueron mariachis, que son lo que a él le gusta.
Como a él le encantan los mariachis y canta con ellos, ese es su regalo de cumpleaños para cuantos se dejan hacer el regalito
Les comento que hasta escogió el menú, no quería torta de cumpleaños, sino que un cardenal, así es que el pobre cardenal disminuyo su dignidad y paso a ser torta de cumpleaños, coronada de la testa no por el simbólico kirpa, sino con un 90 muy grande.
Su nieta cumplió 10 años, así es que entre las dos cumplieron los 100 años, no precisamente los de don Gabo, sino que…bien acompañadas de familia y de amigos… a la recepción saludo familia y amigos, por su nombre con el consabido “pasen adelante y muchas gracias por estar con nosotros” un día antes repasó su discurso de gracias, antes de la apertura del baile y… lo cambio varias veces porque no estaba satisfecha
A la entrada también, había un poster con 3 fotos del recuerdo, su bautizo, primera comunión y 15 años, y todo el mundo firmaba alrededor. Terminó el festejo y se continuó como por tres o cuatro días más en la casa del mar…quiero comentarles que todas estas cosas estaban olvidadas por mi…con la austeridad que vivimos aquí.
La comida estuvo muy rica y la fiesta se desarrolló muy pero muy alegre. Al atardecer, me sentaba en la playa, y pensaba ¡cuantos años hace que no he visto el mar como ahora!!
Luego un día antes de venirme tuvimos el desayuño con mis compañeras. Me llevaron a un lugar en que hay, no les puedo contar la cantidad de platitos, jugos y diferentes clases de café que preparan, comí más con los ojos que con la boca, y el amor con que los decoran, desde la entrada hasta la salida toda es amor.
Ahora después de tantos años viviendo fuera, es que realmente aprecio la gente es muy amorosa en todos lados, y tan atenta y…tantas cosas lindas que encontré comí más con los ojos que con la boca.
Mis compañeras acostumbran reunirse cada vez que llega una de las que viven fuera, depende del tiempo la reunión puede ser en casa de campo, la playa o como la mía en un lugar en la ciudad, y con las que están en la ciudad, que no viajan con los maridos, cosa que también se me había olvidado que los hombres parten de negocios por más de una semana y llevan a la esposa, sabían Uds., ¿eso?. Creerían Uds., que todas las que viven en el país están casadas con el coup de feu? no hay divorciadas, solo una que es viuda.
Claro siempre cosas inesperadas llegó una compañera que desde que salimos del colegio no la había visto, y la han operado de cáncer de seno tres veces, y las tres veces ha sido milagrosamente la descubierta, igualmente otra de ellas que gracias a otro milagro está viva. La gente es más religiosa ahora, no sé si es por la edad o por la guerra.
Pero si muy felices de encontrarnos otra vez. Si les sigo contando del viaje, no terminan de leer ni el primer capitulo. También hice alianza con un ex-compañero de trabajo, que ahora es un arquitecto “jubilado”, allí la gente no se jubila, y se retira a su casa, es cuando mas tiempo trabaja fuera, porque se pasan inventando cosas para hacer.
Así es que decidimos montar una operadora de turismo y allí estamos por comenzar…
Así fue mi regreso a mi bello San Salvador, después de mucho años de vivir fuera de ese chiquito pero bello país. Mas adelante les prometo que compartire algunas fotos de el lugar donde vivo aquí en Canadá.
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