Ejecución no anunciada
Por Lucía Aragón
Las autoridades chinas ejecutaron el viernes a un científico acusado de espionaje en beneficio de Taiwán, la ejecución fue criticada tanto por la Unión Europea como por los Estados Unidos.
La ejecución de Wo Weihan, un ciudadano chino de 59 años, fue anunciada por su hija, Ran Chen, una ciudadana austriaca casada con un norteamericano, de la cuál fue informada por la Embajada de Austria en Pekín.
Wo Weihan fue arrestado en enero del 2005 en Pekín bajo la acusación de transmitir a Taipéi información militar: copias de diseños de misiles. El bioquímico, que clamó siempre su inocencia, fue condenado a la pena de muerte por la divulgación de secretos de estado, en un proceso que según su familia y ONG’s, carecía de transparencia y en el cuál se presentaron pruebas muy confusas.
De acuerdo a lo expresado por su hija, el acta de acusación mencionaba que el Sr. Wo podía haber hablado de la salud de altos jerarcas chinos, un acto castigado con la muerte en China.
Ran Chen pudo visitar a su padre en prisión el jueves, la primera vez en 4 años, sin saber que sería ejecutado al día siguiente.
“Cómo no sabía que sería ejecutado, tenía esperanza y no nos dijimos adiós ni expresó su última voluntad. Nosotros, su familia no tuvimos la oportunidad de decirle adiós. Nos negaron el derecho mas fundamental y universal de estar informados sobre la suerte de nuestro padre”, declaró lamentándose amargamente.
Washington consideró que tanto el arresto como el proceso del Sr. Wo no siguieron las normas internacionales.
La Unión Europea condenó igualmente “con la más grande decisión la ejecución del Sr. Wo Weihan”. “Lamenta profundamente que China no haya escuchado sus constantes reclamos y aquellos de muchos de sus estados miembros de suspender esta ejecución y conmutar la condena a la pena capital del Sr. Wo”, mediante un comunicado.
Austria, donde el Sr. Wo vivió de 1990-97, deploró también su ejecución, considerando que se trataba de “una afrenta premeditada” de Pekín hacia la Unión Europea que lo había defendido en varias ocasiones.
El encargado de los procesos penales chinos en Viena, Shunqing Wang, fue convocado al Ministerio de Relaciones Exteriores austriaco que fustigó “la conducta inhumana de China”.
La presidencia eslovena, luego la francesa de la Unión Europea así como el presidente de Austria Heinz Fischer y la Secretaria de Estado Condoleezza Rice habían pedido a Pekín perdonarle la vida al Sr. Wo.
Las autoridades chinas no hicieron ningún anuncio sobre este tema. China hizo saber el miércoles que no acordó ningún trato favorable para el bioquímico, cuya condena a muerte fue aprobada por la Corte superior de Justicia.
Los comentarios sobran ante un caso así, sin embargo, el Sistema Judicial chino vía Cortes Populares del régimen comunista han sido cuestionadas largamente, incluso en el filme “Justicia Roja” cuyo protagonista Richard Gere logra gracias a una abogada honesta y varios golpes de suerte eludir la pena de muerte. La realidad sobrepasa la ficción.


