
El Discreto Encanto Francés
Por Lucía Aragón
Cómo estaba previsto, el gobierno chino muestra su ira, después de la entrevista del Presidente Sarkozy con el Dalai lama, convocando al Embajador francés para expresarle su enérgica protesta. La cadena de televisión CCTV dio cuenta de que el Sr. Hervé Ladsous, fue convocado para expresarle que la entrevista en Gdansk, Polonia fue calificada de “decisión imprudente” y “precipitada” que “hiere los sentimientos del pueblo chino y además mina las relaciones entre los dos países”.
En una declaración aparte todavía más virulenta, el Ministerio chino de Relaciones Exteriores expresó: “irritando totalmente la gran oposición del pueblo chino y la defensa firme de su gobierno”, el Sr. Sarkozy en su “doble función de presidente de la Unión Europea y Francia”, “persistió” en su reencuentro con el Dalai lama, “un refugiado político que encabeza desde hace tiempo actividades separatistas”.
“Esta acción incorrecta constituye una injerencia grosera en los asuntos internos de China y hiere los sentimientos del pueblo chino. El gobierno chino expresa su oposición decidida y su activa contrariedad”, prosigue el ministerio.
Una vez más el partido-estado se iguala con el gran pueblo chino y se lanza con todo en el supuesto de defender su soberanía y sus asuntos internos, amenazando a Francia con boicotear sus productos. Y de ello ya tiene antecedentes la empresa de supermercados Carrefour. China antes ya había cancelado la cumbre anual con la Unión Europea por el encuentro de algunos de sus mandatarios con el Dalai lama.
El gobierno chino presionó a Francia con un posible impacto en las relaciones comerciales China-Francia. Christine Lagarde, la ministra francesa de economía, declaró este domingo que “es interés de todo el mundo que la relación prosiga” entre Pekín y Paris, subrayando la importancia de las relaciones bilaterales.
El régimen comunista chino que ejerce una vigilancia extrema de los sitios de internet “permitidos”, esta vez dejó a los internautas expresar libremente su resentimiento anti francés; uno de ellos calificó a Sarkozy de “delincuente francés” y uno de los grandes “idiotas de la historia”. El nacionalismo a ultranza cuando falla la razón.
Europa no olvida las imágenes de las violentas protestas de marzo pasado en Lhasa, que en cierta medida provocaron el periplo accidentado por París de la antorcha olímpica, lo cuál no impidió que el presidente en turno de la Unión Europea acudiera a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, lo que suscitó una gran controversia. Sarkozy fue duramente criticado. Si Europa adoptara una posición común avalada por el Consejo Europeo, el gobierno chino igual protestaría pero no tendría nada que hacer.

