Posteado por: deorienteaoccidente | 1 Mayo 2009

La Gripe porcina, la OMS eleva el nivel de alerta a 5

Por Lucía Aragón

La Ciudad deporcina México, la más habitada del planeta ha bajado su ritmo de vida. La colonia Condesa, una de las más concurridas por su gran cantidad de restaurantes, cafés, galerías y tiendas de moda, se encuentra casi vacía. La presencia de un virus el H1N1, antes llamado de la gripe porcina, ha cambiado la fisonomía de la capital pero no la entereza de sus habitantes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) eleva alerta de gripe porcina, que pasa de fase 4 a 5 de un escala de 6, este último corresponde a una pandemia. Después de una reunión de urgencia de la OMS, la fase 5 indica que la enfermedad se transmite de hombre a hombre, en al menos dos países y que una pandemia es inminente.

La gripe porcina es una infección respiratoria aguda y muy contagiosa de los cerdos, causada por alguno de los varios virus gripales de esa especie. A veces los cerdos se ven infectados por más de un tipo de virus simultáneamente, lo que permite a éstos intercambiar genes.

El resultado puede ser un virus gripal con genes de diversa procedencia, lo que se llama un virus ‘reagrupado’. Aunque los virus de la gripe porcina son normalmente específicos de esa especie, en ocasiones saltan la barrera inter especie y provocan la enfermedad en el hombre.

Los síntomas en el ser humano son similares a la gripe estacional y de otras infecciones agudas de las vías respiratorias. En el 2007 se reportaron casos de gripe porcina, a la OMS, en España y en los Estados Unidos.

Normalmente, la gente se contagia a partir de cerdos infectados, aunque no es la regla pues existen casos en los que no ha habido contacto con esos animales. En el caso de las personas que no hayan estado en contacto con cerdos, carecen de la inmunidad para prevenir la infección. Si un virus porcino consigue transmitirse con eficiencia de persona a persona, puede causar una pandemia de gripe.

El impacto de una pandemia de esa naturaleza es difícil de predecir pues depende de varios factores: su virulencia, la inmunidad ya existente en la población, de la protección que dan los anticuerpos producidos en respuesta a gripes estacionales y de factores del propio organismo huésped.

Aunque el origen del brote sigue siendo aún un misterio. Algunos expertos descartan que el virus haya mutado en La Gloria, una ciudad con una importante industria porcina en el estado de Veracruz, donde supuestamente fue localizado el paciente “cero” un niño de tan solo 5 años.

Esto fue dado a conocer a los medios por Fidel Herrera, Gobernador del estado después de visitar la casa del niño, pero esta información no ha sido confirmada. En entrevista con el New York Times, la madre del niño asegura que su casa fue fumigada y se tomaron muestras de la garganta del niño y no se encontró la presencia del virus H1N1. Allí muchos habitantes cayeron enfermos con síntomas de la enfermedad.

Se había detectado la existencia de una epidemia de gripe estacional, a finales de marzo y principios de abril, pero nada parecía indicar que el virus fuera diferente a otros años. Fue el gobierno de Canadá quien dio la voz de alarma al de México de la presencia de una rara cepa A/H1N1.

Los expertos sanitarios de México no poseían la tecnología necesaria para poder detectar el tipo de virus. Hasta la fecha los análisis se están llevando a cabo en Winnipeg, Canadá. Aunque ya se tienen un laboratorio con el instrumental necesario instalado en la Ciudad de México y proyectados otros 5 más.

Se cree que el brote comenzó el 18 de marzo pero la epidemia no saltó a la prensa internacional hasta el viernes 24 de abril. El Gobierno de México anunció la presencia de una nueva cepa de gripe porcina, la misma que en EEUU. La noticias se extendieron igual de rápido que el virus y poco a poco fueron surgiendo sospechas en diferentes países: Colombia, Costa Rica, Chile, Nueva Zelanda, Australia, Reino Unido, Italia, España…

Las medidas de prevención para evitar el contagio son:

• Evite el contacto directo con personas de aspecto enfermizo o que tengan fiebre y tos.

• Lávese las manos con agua y jabón a menudo y concienzudamente.

• Lleve una buena higiene de vida: duerma bien, coma alimentos nutritivos y manténgase físicamente activo.

Nada del otro mundo ¿verdad? Son las mismas medidas de higiene que nos han inculcado abuelas, madres y maestros.



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