Deja un comentario

 Por Jose Jimenez

Hace un tiempo alguien me conto una historia que esta noche recorde al hablar con una amiga, ella estaba triste y se sentia desafortunada de que tenia mala suerte en el amor. Ahora les dejo la historia para que ustedes la disfruten y la compartan

 Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.

Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él ni máculas ni rasguños. Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto.

Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.

De pronto un anciano se acercó y dijo: “¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?

Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encastraban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor.

Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.

La mirada de la gente se sobrecogió “¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso?”, pensaron …

El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír. “Debes estar bromeando,” dijo.

“Compara tu corazón con el mío… el mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor.”

“Es cierto,” dijo el anciano, “tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo”…

Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado.

Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido.”

“Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo acambio. De ahí quedaron los huecos.

Dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día, quizás, regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón.

“¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?”

El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas.

Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.

El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven.

La pieza se amoldó, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.

El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.

La leyenda de la flor mágica

1 Comentario

Son de l’espoir

Hace unos días, tuve un sueño extraño, pero todo parecía real.

Se me apareció un viejo sabio y me confió un gran secreto. Me dijo que cuando era más joven, le habían contado una antigua leyenda.

En un lugar remoto, casi inaccesible, cerca de las cimas de las montañas cubiertas de nieve, crecían flores muy raras que eran mágicas. Este sabio las había buscado durante toda su vida sin encontrarlas.

Flor rara (Sxc.hu)

Según esta leyenda, muchas personas perdieron la vida por estas flores y otros se encontraron en expediciones que duraron meses, cruzando montaña tras montaña para llegar al lugar sagrado donde crecían. Estas magnificas flores sagradas del fin del mundo poseían capacidades extraordinarias. Los reyes y los nobles de la época no dudaron en organizar expediciones para ir en búsqueda de esas flores mágicas.

Algunos habían descifrado el misterio de esta flor que podía cambiar el destino con una sola mirada. Muchos volvieron transformados. El odio, la ira, los había abandonado, dejando espacio para la paz y la serenidad. Una luz de paz y amor resplandecía en ellos tan intensamente que nadie se podía resistir, cambiando a todas las otras personas que los frecuentaban.

Reyes y nobles celosos habían enviado expediciones para destruirlas y de acuerdo a la leyenda, muchas desaparecieron para siempre.

Esta leyenda se desvaneció con el tiempo. Abandonaron las expediciones y se olvidaron de todo, pero quedaron escritos en los textos antiguos conocidos por algunas personas.

Contaban que esta flor tenía el poder de emitir con una simple mirada, una vibración de una determinada longitud de onda que servía para sacarnos del sueño, transformándonos al despertar nuestras capacidades ilimitadas que estaban dormidas. Enseñaba como podemos cambiar nuestro destino confiando en nuestra intuición para encontrar el camino de la vida, nuestra disminuida sabiduría y a menudo volver a vivir.

Nuestros miedos así como las emociones a menudo nos controlan y toman posesión de nosotros convirtiéndonos en sus esclavos.

Así, mirar una simple flor ¡puede cambiar todo!

No somos grandes creadores…una parte de ¿toda la creación?

El sabio me confió que habían traído estas flores a nuestro mundo hacía muchas décadas, porque ahora poseemos medios para desplazarnos fácilmente para ir a esos lugares inaccesibles. Las flores fueron trasladadas para cultivarlas y venderlas en todo el mundo, porque son magnificas.

Qué historia tan extraña…y ¿por qué confiarme todo esto?

Pero sólo es un sueño, una leyenda contada por un viejo sabio de otro tiempo…

Y ¿si fuera verdad?

Ritual del Fuego Nuevo

Deja un comentario

Dominio público

El fuego nuevo era una grandiosa ceremonia que llevaban a cabo los aztecas para evitar que el sol se ocultara para siempre después de un periodo de 52 años (Xiuhmolpilli o atado de años). 

Glifo del Fuego Nuevo de acuerdo al Códice Mendoza (Wikipedia)

Los antiguos mexicanos de todos los pueblos del altiplano, y muy probablemente también grupos afines de Oaxaca, Michoacán y regiones costeras tanto del Golfo de México como del Pacífico pensaban que el mundo había sido creado y destruido cuatro veces (4 soles) por los gemelos divinos Tezcatlipoca y Quetzalcóatl, pero que finalmente se había creado en Teotihuacán un Quinto Sol. Éste es el que rige actualmente y según sus predicciones deberá acabarse por un gran terremoto o por falta de sol.

Los preparativos para tan preocupante acontecimiento tenían lugar desde un año antes, en el que se dedicaban a abastecerse para poder sobrevivir, acopiando toda clase de bienes y víveres, pues creían que cuando se iniciaban los 5 “Nemontemi” vendrían al mundo de los vivos las terribles Tzintzinime (mujeres muertas en el parto que se transformaban en monstruos y que venían a despedazar a los niños y mujeres embarazadas), razón por la cual se escondía a las embarazadas en las trojes o lugares oscuros; se les daban máscaras hechas de pencas de maguey y como había peligro de que alguna mujer encinta se transformara en Tzintzinime se aseguraban de mantenerlas encerradas ahí.

Al iniciarse los Nemontemi procedían a destruir el menaje de la casa y el último día apagaban todos los fuegos y se reunían alrededor de donde se prendía el fuego nuevo. En el caso de la isla de México se prendía en Huizachtitlan, hoy conocido como Cerro de la Estrella.

Al ponerse el sol la preocupación aumentaba, ¿habría o no un nuevo sol, un nuevo día? El silencio era total y todos observaban ansiosamente el cielo. Cuando por fin aparecían en el oriente los primeros celajes, la esperanza crecía y finalmente surgía el astro rey. La fiesta del “fuego nuevo” se iniciaba asegurando así otros 52 años de existencia. Se tomaba un esclavo y se encendía el fuego nuevo sobre su pecho desnudo. Inmediatamente después se procedía con gran pompa a trasladar el “fuego sagrado” al santuario de Huitzilopochco y después tanto a los templos mayores de México-Tenochtitlán como México-Tlatelolco.

De estos templos el fuego era llevado, con reverencia a todos los hogares, iniciándose así con gran júbilo la estancia de un nuevo sol que duraría 52 años.

Todas estas costumbres tan adheridas al pueblo mexicano confirman su sabiduría, que ya temía el fin del mundo y sabía de las veces que había sido destruido por catástrofes y finalmente vuelto a reconstruir.

El Quinto Sol (leyenda azteca)

1 Comentario

Por José Jimenez

En todas las culturas del mundo existen mitos y leyendas maravillosas que hablan sobre el origen de la creación, el mundo, el sol, la luna, así como bellas historias de amor, bondad, tolerancia.

Las antiguas civilizaciones, enseñaban através de mitos y leyendas los valores humanos, el respeto a la naturaleza, y a los dioses.

En esta ocasión quiero dejarles una animación de una famosa leyenda Azteca (México) titulada “El Quinto Sol”. En esta leyenda se narra la reunión que tuvieron dioses aztecas, dos de ellos se sacrificaron para dar nacimiento a el sol y la luna, antes que la civilización humana habitara el mundo. La narración del video esta en idioma Nahuatl con subtítulos en español.

Espero la disfruten y si tienen algún mito y leyenda de su país pueden enviárnoslas a nj-jose@inbox.com

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 133 seguidores