Conversaciones en Shenzen (Tibet-China)
Conversaciones en Shenzen (Tibet-China)
Por Lucía Aragón
Los emisarios del Dalai lama y los representantes chinos se vieron el domingo pasado, en el sur de China, acordaron retomar el dialogo oficial, indicó uno de los representantes tibetanos, Lodi Gyari, desde Dharamsala.
“A pesar de las divergencias fundamentales en cuestiones importantes, las dos partes mostraron voluntad de encontrar un campo de entendimiento y cada uno hizo proposiciones concretas que podrían estar inscritos en el menú de futuras discusiones”, explicó el emisario.
“En consecuencia, se concluyó seguir con el ciclo formal de discusiones”. “Una fecha para el séptimo ciclo de negociaciones debería fijarse después de algunas consultas”, precisó el Sr. Gyari. Hay que recordar que los exiliados tibetanos y Pekín negocian desde el 2002, pero se “endureció” la posición de los chinos en el 2006 y las ultimas entrevistas directas, formales y oficiales se remontan a julio-junio del 2007.
La entrevista informal chino-tibetana se desarrolló a puerta cerrada en Shenzen, era la primera conocida y pública, entre las dos partes en diez meses. Tuvo lugar después de semanas de presión internacional sobre Pekín después de los sucesos en el Tibet a mediados de marzo. Ante el recorrido de la antorcha olímpica perturbado por manifestaciones anti China, ante la represión que ejerció el gobierno chino en contra de tibetanos.
Hubo al menos 203 personas muertas en los amotinamientos reprimidos por el gobierno chino, afirmaron los tibetanos en el exilio, indicando que mil fueron heridos y 5,175 arrestados desde el 10 de marzo, cuando comenzaron los amotinamientos en Lhasa, capital del Tibet. Pekín acusa a los “amotinados” tibetanos de haber matado 18 civiles y 2 policías.
Luego de la entrevista con los representantes del Departamento de la unidad del trabajo (UFWD) chino, responsable de la política general en materia de religiones, los emisarios tibetanos “apelaron a la liberación de prisioneros y a que los heridos sean bien atendidos”. “También pedimos el fin de la campaña de reeducación patriótica, muy mal vivida por el pueblo tibetano”, dijo el Sr. Gyari.
Porque los sucesos del Tibet, agregó, “son la consecuencia inaceptable de una mala política de las autoridades chinas en contra de los tibetanos desde hace decenios”
Pekín acusa al Dalai lama y a su camarilla de fomentar los amotinamientos para sabotear los Juegos olímpicos. El premio Nobel de la paz 1989, monje budista de 72 años, apóstol de la no-violencia, pero sobre todo diplomático, no ha cesado de pedir la conciliación con sus “hermanos y hermanas chinos”. Envió al presidente Hu Jintao el 19 de marzo, un mensaje diciéndole querer reencontrarlo en Pekín, una vez que la crisis termine y con mediadores internacionales.
Ha denunciado durante decenios el “régimen de terror” chino que comete una clase de “genocidio cultural” en el Tibet. Además el Dalai lama no dice reivindicar la independencia sino sólo una simple autonomía para su país, del que huyó hace 49 años, después del fracaso de una sublevación contra Pekín que controla el Tibet desde 1950.
Confrontado a un gran movimiento tibetano desde hace 20 años, teme ser desbordado por una nueva guardia de jóvenes exiliados amargados e independentistas. Más de 100,000 tibetanos viven en la India y nunca han puesto un pie en el Tibet. Ante este panorama, se comprende las muestras de descontento de un pueblo que sufre el sometimiento en su propia tierra o en el exilio.

Publicado por deorienteaoccidente


