Estrella primitiva desafía teorías astronómicas convencionales

Los astrónomos descubrieron una estrella muy primitiva, que no debería de existir de acuerdo a una teoría aceptada hasta ahora debido a que su composición la sitúa en una “zona prohibida”, según un estudio publicado en la revista Nature.

Adolescencia estelar (Wikipedia)

Situada en la constelación de Leo, la estrella, menos masiva que el Sol, se compone principalmente de hidrógeno y helio, con la menor cantidad conocida de elementos químicos más pesados que los astrónomos llaman “metales”.

“Una teoría ampliamente aceptada predice que las estrellas como esta, con una masa y cantidades pequeñas de metales, no deberían existir”, dijo Elisabetta Caffau (Universidad de Heidelberg, Alemania y el Observatorio de París) autor principal del estudio.

“Fue una sorpresa descubrir, por primera vez, una estrella de esta zona prohibida”, dijo en un comunicado la Sra. Caffau, citando la necesidad de “revisar algunos modelos de formación de estrellas.”

Según los cosmólogos, sólo los elementos químicos más ligeros, hidrógeno y helio, fueron creados poco después del Big Bang, así como algunas trazas de litio.

Los otros elementos, incluyendo el oxígeno, carbono y hierro, se formaron más tarde en el corazón de las estrellas y se dispersaron durante la explosión, cada generación de estrellas se enriquece de los elementos fabricados por su predecesor. La proporción de metales de una estrella revela su edad.

La estrella que desafía la teoría puede tener más de 13 millones de años.

Es “muy primitiva. Podría ser la estrella más antigua jamás descubierta”, dijo Lorenzo Monaco, del Observatorio Austral Europeo (ESO por sus siglas en inglés) en Chile, donde se realizaron las observaciones con el VLT (Very Large Telescope).

Descubierta en el halo que rodea a nuestra galaxia, la pequeña estrella con sólo el 80% de la masa del Sol y 20,000 veces menos “metales” no debería haber sido capaz de formarse en ausencia de carbono y oxígeno, utilizados para enfriar la nube inicial de gas que se calienta a medida que se comprime.

“Entre más se calienta el gas, más aumenta la presión”, lo que puede detener el colapso de la nube, explica Piercarlo Bonifacio (Observatorio de París). Para continuar con su compresión, “se necesita un mecanismo que pueda enfriar los gases”, como la prevista para el oxígeno y el carbono capaces de eliminar calor en forma de radiación.

Otra sorpresa: ¿Cómo esta estrella primitiva puede contener niveles de helio cincuenta veces menor que el universo en el momento de su formación? Según los astrónomos, para que desaparezca el material de la estrella se debió calentar a 2 millones de grados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s