Recreación del estallido de rayos gama (Foto: Nature)

En la Navidad de 2010, se detectó un destello de rayos gama que surgió de las profundidades del cosmos. ¿Cómo explicar sus raras características? ¿Fue debido a la desintegración de un cometa que rozó una estrella de neutrones?

Los fenómenos más luminosos del universo, los “flashes”, o emisiones de explosiones de rayos gama, pocos segundos para los más cortos, o algunos minutos para los más largos, más energía que el Sol en los miles de millones de años de existencia.

Los más largos pueden ser el resultado de la explosión de estrellas cien veces más masivas que el sol, que se desploman y forman un hoyo negro.

El chorro de rayos gama excepcionalmente largo, más de media hora, detectado el 25 de diciembre de 2010 por el satélite Swift, sorprendió a los astrónomos. Otra rara característica: la luz residual de rayos X detectable después del destello de rayos gama desapareció más rápido que otros.

¿Qué fenómeno tan extremadamente violento, pudo ser el origen de esta increíble explosión de energía? Dos equipos de astrónomos presentaron algunas posibilidades, en artículos publicados en la revista científica británica Nature.

Sergio Campana, del Observatorio Astronómico de Brera (Italia), expuso la hipótesis de que la explosión de rayos gama en Navidad, resultó de la desintegración de un pequeño cuerpo celeste, cometa o asteroide, que se acercó a 10,000 kilómetros de una estrella de neutrones más masiva que el sol.

Atrapado en el campo gravitatorio de la estrella compacta, el cometa o el asteroide, hubiera sido destruido por efecto de las mareas, la parte más cercana de la estrella de neutrones se somete a una fuerza superior que su cara más lejana. Los pedazos caen sobre la estrella densa, por eso la iluminación captada por el satélite de la NASA.

El equipo dirigido por Christina Thöne (Instituto de Astrofísica de Andalucía, España) atribuye el origen de la explosión de rayos gama de Navidad, a la fusión de una estrella de neutrones con una estrella gigante de helio.

La estrella de neutrones habría absorbido parte del gas de su voluminosa compañera, cuyas capas externas de gas habrían envuelto a los dos astros, antes de que se fundieran en una explosión de energía.