Gen He

“Zhisheng, te envié mi primera carta el año nuevo, ¿la recibiste?

Gao Tianyu, hijo de Gao Zhisheng (Geng He)

Ya llegó el año del dragón. Aunque vivimos en EE.UU., podemos sentir la atmósfera del Año Nuevo Chino. Todo tipo de poemas chinos, linternas y otros objetos se instalaron en los estantes de los supermercados para celebrar el Año Nuevo. Viendo todas estas festividades, me sentí como en China, por un breve momento, después me di cuenta con tristeza que estoy en los Estados Unidos, sola con nuestros hijos, sin ningún otro familiar y sin ti.

Es el cuarto Año Nuevo Chino que estamos separados. Recuerdo que hace cinco años, el 15 de agosto, la policía se apareció de repente en nuestra casa. Estaba aterrorizada, no sabía lo que pasaba. Cuando me enteré que la policía te había secuestrado, no sabía qué hacer. Sin ti, mi vida no tenía sentido. Además, tuve que vivir bajo vigilancia policiaca.

Con el tiempo, mi capacidad auditiva se volvió extraordinaria. Podía reconocer los pasos de las personas que vivían en nuestro edificio, de la planta baja al sexto piso cuando subían las escaleras. Podía reconocer los pasos de los extraños, especialmente los de la policía. Incluso ahora, cuando oigo pasos en el pasillo, aún me pongo tensa y temerosa.

Cada momento, estaba preocupada por tu seguridad y tu vida. Como abogado, perdiste tu propia seguridad y tu libertad por defender los derechos de los demás. ¡En qué clase de mundo estamos!

Huí a los Estados Unidos con nuestros hijos en marzo de 2009, vine a este país libre. Los Estados Unidos son en realidad como la gente dice: un país libre bendecido por los dioses. El cielo en la tierra. A pesar de que estamos en un país libre, tú, estás encerrado en una prisión, privado de tu libertad. No podemos hablarte, ni escribirte libremente, ni verte. Aunque vivimos en el paraíso, no estamos contentos. Cuando me doy cuenta dónde estás, mi corazón se desespera.

Esta vez, te llevaron a la región de Xinjiang, donde la lengua y cultura con barreras para ti. Ellos quieren debilitarte, aislándote. Ahora, sólo espero que puedas recibir nuestras cartas y tarjetas en la cárcel de esa ciudad tan lejana.

También espero que todos los que te apoyan, te envien cartas con sus bendiciones cada Navidad, cada Año Nuevo, cada celebración, cada fiesta. Sé que estas breves cartas y tarjetas te llevarán la bendición eterna, el apoyo y la energía para luchar en tu doloroso aislamiento.

Zhisheng, podemos reunirnos en sueños. Llegará el día que seas libre, y nos reuniremos. Te envío una foto de nuestro hijo. Hago lo mejor que puedo por compartir contigo cada momento de su vida.”

Geng He,

10 de enero de 2012.

 

Gao es un abogado autodidacta que luchó contra el régimen chino en defensa de cristianos y practicantes de Falun Gong. Desde el año 2006,  las autoridades chinas lo han secuestrado y detenido en repetidas ocasiones y sufrido las más crueles torturas. Nadie sabe nada de él desde abril de 2010. En diciembre de 2011, el gobierno chino anunció que Gao fue sentenciado a tres años de prisión y encarcelado en la cárcel de Shaya en la lejana  provincia occidental  de Xinjinag.

El hermano de Gao, Gao Zhiyi, y varios familiares, viajaron más de 3,200 kilómetros hasta Shaya, pero las autoridades penitenciarias se negaron a dejarlos ver a Gao. La agencia de noticias Associated Press, escribió el 10 de enero que los familiares de Gao informaron que pasaba por un “periodo de reeducación” de tres meses, comúnmente conocido como programa de lavado de cerebro del partido comunista chino.

La reciente condena de tres años, originalmente impuesta a Gao por “incitación a la subversión del poder del Estado” en diciembre de 2006, se suspendió por un periodo de prueba de cinco años. Su sentencia actual se aplica con el argumento de que Gao violó los términos de su libertad condicional.

El caso de Gao atrajo la atención internacional, la condena de Estados Unidos y gobiernos europeos. La portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Victoria Nuland, anunció que los Estados unidos estaban “profundamente decepcionados” por esta nueva sentencia y pidió la liberación inmediata de Gao.