Chen Guangcheng, abogado chino ciego defensor de derechos humanos (Epoch Times)

Este lunes el presidente estadounidense Barack Obama se negó a confirmar la presencia de Chen Guangcheng en la Embajada de los EE.UU. en Pekín, signo del desconcierto de Washington hacia el disidente chino, que al parecer no ha solicitado asilo.

Durante una conferencia de prensa con el primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, le preguntaron a Obama por la presencia del abogado ciego en los muros de la misión estadounidense en China, solamente dijo: “Estoy al corriente de la información de la prensa de la situación en China. No voy a hacer ninguna declaración al respecto.”

Chen Guangcheng, militante en contra del abuso de la política del hijo único y de las expropiaciones, se escapó el 22 de abril de su domicilio en la provincia de Shandong, donde se encontraba en arresto domiciliario desde hace 19 meses.

Uno de sus compañeros disidentes, Hu Jia, confirmó a la AFP el lunes que Chen estaba bien bajo la protección de los Estados Unidos: “Se encuentra en la embajada”, dijo Hu Jia, quien se reunió con él después de su fuga y fue interrogado por las autoridades chinas durante 24 horas sábado y domingo.

Chen “no pide asilo político” a los Estados Unidos, dijo Hu Jia. Lo que hace más difícil encontrar una solución en la medida en que el abogado no busca dejar su país.

Aunque rehusó hacer comentarios sobre este delicado asunto en un año electoral, Obama hizo un llamado en pro de los derechos humanos en China, mientras que su probable oponente en la elección presidencial de noviembre, el republicano Mitt Romney, pidió el domingo hacer todo lo posible para proteger a Chen y su familia.

“Quiero hacer hincapié en que cada vez que hay entrevistas con funcionarios chinos, la cuestión de los derechos humanos sale a relucir”, aseguró Obama. “Estamos convencidos que es lo que hay que hacer, no sólo porque corresponde con nuestros principios y nuestra fe en la libertad y los derechos humanos, sino también porque realmente creemos que China va a ser más fuerte si se abre y liberaliza”, dijo el presidente estadounidense.

La controversia en torno a Chen se presenta cuando Pekín debe recibir jueves y viernes a la secretaria de estado estadounidense Hillary Clinton y al secretario del tesoro, Timothy Geithner, para una reunión bilateral importante: el dialogo estratégico y económico.

En una conferencia de prensa en Washington, Clinton también se negó “por ahora” a hacer comentarios sobre el asunto, pero aseguró que plantearía la cuestión de los derechos humanos durante su visita.

“Una relación constructiva requiere que se hable con franqueza de los desacuerdos, incluida la cuestión de los derechos humanos”, dijo a los periodistas.

Su vocera, Victoria Nuland, confirmó que el subsecretario de Estado para Asia, Kurt Campbell, ya se encontraba en Pekín. Sin embargo, explicó que el Sr. Campbell fue el encargado de los preparativos de la visita de los dos ministros estadounidenses y no quiso decir si su presencia estaba relacionada con el caso Chen.

Por su parte, la Unión Europea pidió a China ejercer “máxima moderación” después de la fuga de Chen y “evitar acosar a su familia o cualquier persona relacionada con ella.”

Chen Guangcheng de 40 años, fue liberado de la prisión en septiembre de 2010 tras cumplir una condena de más de cuatro años en la cárcel, luego confinado en su casa de Dongshigu, custodiado por decenas de hombres del régimen.