Un submarino chino (Pool/ AFP/ Guang Niu)

China muestra que además de la exploración espacial tiene ambiciones en las profundidades marinas. El viernes pasado un submarino con tripulación se sumergió por primera vez a más de 6,000 metros e intentará otro record a 7,000 m.

La agencia de noticias China Nueva reportó la hazaña submarina realizada por el Jiaolong, nombre de mítico dragón, en la Fosa de la Marianas, la más profunda del mundo en el Océano Pacífico, cerca de la isla de Guam y las Filipinas.

El submarino Jiaolong destinado a la investigación científica y la exploración de las riquezas naturales del fondo marino, llegó con sus tres tripulantes a la profundidad de 6,000 metros, cerca de tres horas después del inicio de la inmersión, precisó China Nueva.

Esta es la primera de seis pruebas para tratar de llegar a 7,000 metros de profundidad, Pekín intensifica sus esfuerzos para explotar los recursos del fondo marino.

Los medios de comunicación chinos glorifican el progreso tecnológico de esta serie de pruebas, así como el lanzamiento, en el desierto de Gobi, de su vuelo espacial tripulado, Shenzhou IX, con la primera mujer astronauta a bordo.

Shenzhou IX realizará su primer encuentro espacial con astronautas a bordo. Un paso crucial en la conquista del espacio, en el que China, que se convirtió en el 2003 en el tercer país del mundo en enviar un hombre en órbita, tiene grandes ambiciones.

Así como en el espacio, China ha hecho grandes esfuerzos en la exploración marina, por eso en estas últimas décadas ha alcanzado a los países desarrollados.

En las profundidades, China fue el quinto país en cruzar el umbral de los 3,500 metros en las misiones tripuladas.

En julio de 2011, un submarino chino alcanzó los 5057 metros, en la misma Fosa de las Marinas. A esta profundidad, eran capaces de alcanzar el 70% de los fondos oceánicos del planeta.

Según los expertos, el Jialong debe recoger muestras de vida submarina y estudiar las estructuras geológicas y mineras.

Pero Zhou Huaiyang, profesor de la Escuela de Ciencias de los Océanos y la Tierra de la Universidad de Tongji (Shanghai), es escéptico.

“Aún después de llegar a 7,000 metros, no es seguro que el submarino pueda llevar a cabo misiones científicas”, dijo a la AFP, citando “la estabilidad y la resistencia de la nave”, el nivel de competencia de la tripulación y “la capacidad de ambos para operar en ambientes submarinos muy diferentes.”

China ha intensificado sus esfuerzos en los últimos años en la prospección de hidrocarburos y otros recursos naturales, para satisfacer su rápido crecimiento económico.

El apetito chino por materias primas y el desarrollo militar de Pekín son una fuerte preocupación internacional, especialmente entre sus vecinos en Asia.

El año pasado, el Jiaolong plantó simbólicamente una bandera en el lecho marino del Mar de China Meridional, cuya soberanía se disputan varias naciones, un gesto considerado por algunos como una provocación.

El descenso más profundo efectuado por un submarino se remonta a 1960, cuando una nave de la Marina de los EE.UU. alcanzó el fondo de la Fosa de las Marianas, cerca de 11,000 metros debajo de la superficie.

En marzo pasado, el cineasta estadounidense James Cameron, director de “Titanic”, realizó una inmersión en solitario a cerca de 11,000 metros en la misma fosa.