Como científicos es demasiado pronto decir que se trata del bosón de Higgs, pero los físicos del CERN ovacionaron de pie el descubrimiento de una nueva partícula subatómica.

El bosón de Higgs, difícil de detectar porque es extremadamente inestable, es considerado por los científicos como la piedra angular de la teoría del “Modelo Estándar” que define la estructura fundamental de la materia. Se considera crucial incluso en la formación del universo.

La teoría se basa en la idea de que las partículas, fotones, electrones, protones, etc., no tienen masa por sí mismas, pero se mueven a la velocidad de la luz. Lo que creó la materia fue el choque de estas partículas con los bosones de Higgs.

El vacío, que no está vacío, sino lleno de bosones que forman un campo, campo de Higgs,  es una especie de pegamento que retarda las partículas y les da una masa.

De cualquier manera, sea que explique el por qué otras partículas elementales tienen una masa, o algún otra explicación, este descubrimiento abre la puerta a nuevas teorías. Para el presidente del Instituto Británico de Física, Peter Knight, “el descubrimiento del bosón de Higgs es tan importante para los físicos como el del ADN para los biólogos.”

Pero, ¿realmente podemos decir que se encontró el bosón de Higgs?

Rolf Heuer, director general del CERN aseguró en una conferencia de prensa: “Si fuera lego, diría que lo encontramos, pero como científico, debo decir que encontramos algo. Descubrimos un bosón y ahora tenemos que determinar qué tipo de bosón es”, insistió.

Desde 1964, los teóricos han propuesto varios tipos de bosones de Higgs.

Los investigadores creen que pueden decir más a finales de año.

El descubrimiento se llevó a cabo en el corazón del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN, el acelerador de partículas más grande del mundo que recrea lo que pasó después del Big Bang.

En este añillo de 27 Km de circunferencia, situado a 100 metros de profundidad, los físicos hicieron chocar miles de millones de protones con la esperanza de encontrar el rastro del bosón, una cascada de partículas, utilizando una gran cantidad de detectores.

Desde diciembre pasado, el bosón de Higgs ya se había mostrado en gran medida, dos experimentos independientes en el LHC (Atlas y CMS) lo apuntaban en un rango entre 124 y 126 giga electrón-volts.

Pero el margen de error aún era muy importante para permitir a los investigadores declarar formalmente el descubrimiento del bosón, y tuvieron que conformarse solamente con la mención de su presencia.

Con miles de millones de protones más en la primavera, el CMS y el Atlas alcanzaron una confiabilidad suficiente: 99.99995%.