David Vives, Epoch Times

Se reforzó la presencia policíaca en Times Square Theater de Nueva York, antes del estreno de la película “The Dark Knight Rises” para prevenir la imitación del suceso del viernes en el cine Aurora. (AFP PHOTO/ Mehdi Taamallah)

Este viernes 20 de julio, Jack Holmes escribió un nuevo capítulo sangriento en los sucesos de Estados Unidos. Este joven de 24 años se introdujo, armado hasta los dientes, en un cine de Denver y abrió fuego contra el público que asistió al estreno de The Dark Knight Rises, matando a 12 personas e hirió a 50.

El sospechoso, que no opuso resistencia, fue detenido en un estacionamiento cercano. Los investigadores tuvieron que evacuar el edificio donde vivía, porque estaba lleno de sofisticados explosivos. El perfil de Jack Holmes muestra a una persona solitaria, un estudiante de neurociencias. Sus padres, abatidos por la noticia, lo describen como un joven sin antecedentes.

Esta tragedia tuvo lugar a 30 kilómetros de Littleton, donde dos adolescentes habían cometido una masacre en un liceo. Estas noticias vuelven a lanzar las mismas preguntas, la posesión de armas bajo la Segunda Enmienda y que se da por sentado en los Estados Unidos, la violencia se ha convertido en un bien de consumo en las películas y toda la sociedad. ¿Qué soluciones hay para la sociedad estadounidense? El estudio de los perfiles psicológicos ofrece pocas respuestas. Por otra parte, el patrimonio cultural, la violencia reflejada en los medios de comunicación y las películas, no se cuestionan y parecen naturales a los ojos de todo el mundo.

A raíz de esta noticia, Barack Obama dijo: “Esta mañana, nos despertamos con la noticia de una tragedia que nos recuerda a todos lo que nos une como estadounidenses”. Hizo un llamado a todo el país a vivir este día como un tiempo de oración y reflexión.