La Grande Époque

Yin Yang, primer ministro de mente vivaz. (Blue Hsiao/ Epoch Times)

Yan Ying, conocido por su ingenio, fue un primer ministro famoso, con una mente aguda, que ejerció sus funciones sin interrupciones con res duques del reino de Qi, durante el Periodo de la Primaveras y los Otoños.

Antaño, el duque de Qi apreciaba en particular un ministro servil y se jactaba ante la corte de su armonía. A lo que Yan Ying respondió: “Este ministro le da servil obediencia sean las cosas buenas o malas. No se trata de “armonía” sino “doblez”. Demasiadas lisonjas pueden hacer crecer la arrogancia. ¿Cómo va a beneficiar a nuestro reino? Al escucharlo, es como agregar agua al agua, carece de sabor, o aún más es como tocar un sonido único con varios instrumentos musicales, no tiene sentido”. Reflexionando en todo esto, el duque de Qi respondió: “No se preocupe Yan Ying tiene la reputación de ser valiente y fiel al reino. Tengo la suerte de tener un ministro tan leal.”

A pesar de su pequeño tamaño, Yan Ying era un orador con la reputación de una mente sagaz. Cuando, siendo embajador de Qi, viajó al reino de Chu, el duque de Chu había planeado humillarlo, cerrando la puerta principal de la ciudad, pidiendo a Yan que se arrastrara por un agujero en la pared de la ciudad. Yan Ying respondió en tono de broma: “¿El duque de Chu puede confirmar que estoy de visita en el reino de los perros?” Al oír esto, el duque tuvo que ordenar a los guardias abrir la puerta principal para darle la bienvenida.

“Un enano como embajador para nosotros, al reino de Qi le falta personal, hable de ello con quienquiera en vuestro reino, debería buscar”, bromeó el duque de Chu cuando se reunió con Yan Ying en la corte. “Hay muchas personas con talento en el reino de Qi y no soy nada al lado de ellos, pero tenemos una regla que los menos talentosos deben visitar los reinos menos decentes, por eso estoy aquí”, respondió Yan Ying.

El duque de Chu intentó más adelante con múltiples artimañas humillar a Yan Ying, pero falló y la reputación de Yan como hombre inteligente se expandió aún más lejos.

Además de ser fiel a su reino, Yan Ying lo fue en su matrimonio toda su vida. Una vez, el duque de Qi quiso casar a su hija con Yan Ying, cuando este era primer ministro, entonces fue a su casa. Durante la cena, el duque dijo: “Su esposa está vieja y fea, ¿qué le parece si le ofrezco a mi hija por esposa para que entre la gracia a su casa?” Respetuosamente, Yang respondió: “Gracias por su propuesta. Sin embargo, mi esposa fue joven y hermosa cuando me casé con ella. Prometimos cuidar el uno del otro, me temo que no puedo abandonarla ahora que es vieja. Además yo también soy viejo y feo”, entonces rechazó la proposición del duque.

Yan Ying no sólo era un hombre muy inteligente, también era un ministro leal y virtuoso. A menudo aconsejó a los dirigentes del reino de Qi con metáforas para permitir al reino beneficiarse de sabios consejos. El reino de Qi fue entonces muy respetado por los otros duques, debido a la calidad de su administración.