Bachar al-Assad

El enviado de la ONU y la Liga Árabe se reunió este sábado con Bashar al-Assad en medio de bombardeos en los suburbios de Damasco. Aunque la vía diplomática apenas avanza, las fuerzas leales están desplegadas al sur de la capital siria.

El mediador internacional, Lakhdar Brahimi, quien sucedió a Kofi Annan en agosto, dijo después de su conversación con Bashar que la escalada del conflicto en el país representa una amenaza para el mundo.

“Hablamos de la crisis de Siria, y repito, es una situación extremadamente peligrosa, una situación que empeora. Es una amenaza para el pueblo sirio, para la región e incluso para el mundo entero”, dijo el Sr. Brahimi.

En el terreno, mientras Brahimi hablaba, hubo explosiones en Damasco y aviones del régimen bombardeaban posiciones alrededor de Alepo, en el norte.

En Azaz, 30 kilómetros de Alepo, la mayoría de los habitantes huyeron, al quedar sólo ruinas después de los combates. Y no es a Rusia o China, aliados de Damasco, a quienes los sobrevivientes culpan sino al régimen de Bachar al-Assad.