El resultado de una dieta con maíz transgénico de Monsanto, provocó en ratas tumores tan grandes como una pelota de ping-pong. Las imágenes apoyan un estudio alarmante.

Ratas alimentadas con maíz transgénico de Monsanto (AFP)

Investigadores franceses evaluaron el impacto en la salud del maíz NK 603 y un pesticida, Roundup, el profesor Gilles-Eric-Séralini y su equipo trabajaron en secreto durante dos largos años, con ratas alimentadas con y sin OGM (organismos genéticamente modificados, y con el OGM y el herbicida. Resultado: una mortalidad dos o tres veces mayor entre las hembras y dos a tres veces más tumores entre las ratas de ambos sexos.

En los machos, daña principalmente riñones y el hígado. Para el profesor francés en biología molecular es una prueba irrefutable de la toxicidad de los OGM.

“Las pruebas reglamentarias son a los tres meses y los problemas realmente importantes de patología, especialmente la muerte de ratas por tumores, llegan hasta el cuarto mes. Lo que significa que las pruebas reglamentarias son ineficaces a los tres meses para conocer el impacto en la salud de un tratamiento OGM o de una alimentación OGM, durante la vida”, dijo Joel Spiroux, presidente del Comité de Investigación y de Información Independiente, CRIIGEN (por sus siglas en francés).

Diez países representan el 98% de la superficie mundial cultivada con OGM, o sea 160 millones de hectáreas. A la cabeza se encuentra los Estados Unidos, Brasil y Argentina.

En Europa, sólo 8 países de los 27 cultivan transgénicos.

La autoridad sanitaria europea está aprehensiva, la autorización del cultivo de Monsanto en Europa está suspendida. París se compromete a buscar la prohibición de maíz transgénico a nivel europeo. Ningún comentario hasta el momento del gigante estadounidense de la agroindustria.

La opinión pública ya tiene reservas en contra de los OGM, pero el estudio francés tuvo el efecto de bomba.