Un grupo de investigadores desarrollaron nuevo material termoeléctrico que convierte el calor residual en electricidad, presentado como el más eficiente del mundo, un avance que abre una nueva perspectiva en el campo de la energía renovable. 

El principio de la termoelectricidad es reciclar el calor disipado, por ejemplo: tubos de escapa de autos, la electricidad.

El proceso presenta obstáculos hasta ahora por la falta de eficiencia de los materiales termoeléctricos.

Los investigadores de la Universidad de Northwestern (Evanston, EE.UU.) desarrollaron un nuevo material que permite convertir del 15 al 20% del calor residual en electricidad útil, de acuerdo a un artículo presentado el miércoles pasado en la revista Nature.

Químicos, físicos, ingenieros mecánicos y científicos de materiales contribuyeron al desarrollo de este nuevo material usando nanoestructuras. Se basa en el teluro de plomo (PbTe), un semiconductor utilizado por primera vez como fuente de energía renovable, termoeléctrica, en las misiones lunares Apollo.

De acuerdo a los investigadores, el nuevo material tiene un “factor de calidad” o “ZT” de 2.2, el más alto hasta la fecha. Entre más grande es el factor, más es el rendimiento termoeléctrico del material, la mayoría de los materiales usados hoy en día tienen un factor del orden de la unidad.

El rover Curiosity está, por ejemplo, alimentado por un sistema termoeléctrico a base de teluro de plomo cuyo ZT es de 1.

“Nuestro sistema es el sistema termoeléctrico más eficiente a cualquier temperatura”, dijo Mercouri Kanattzidis, autor principal del estudio. “A este nivel, hay perspectivas realistas de recuperación del calor perdido a alta temperatura y transformarla en energía útil”, agregó.

En un comentario también publicado en Nature, Tom Nilges, químico de la Universidad Técnica de Munich (Alemania), calificó los trabajos como un “gran salto para la termoelectricidad.