Las emisiones de CO2 siguen aumentando año tras año, pero la vegetación y los océanos que absorben cerca de la mitad del dióxido de carbono emitido, almacenan más hoy que ayer.

Los arrecifes coralinos es uno de los principales sumideros de carbono oceánico y planetario. (Wikipedia)

“La absorción total en los sumideros de carbono del océano y la tierra casi se ha duplicado en los últimos cincuenta años”, indica un informe elaborado por cinco investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder (EE.UU.).

Los sumideros de carbono definen los procesos naturales que contribuyen a extraer el CO2 de la atmosfera. Se asignan principalmente a los océanos, que almacenan el carbono en sus profundidades, las plantas y los bosques. Estos sumideros absorben la mitad de las emisiones de dióxido de carbono.

El potencial y la evolución de estos procesos es objeto de debate, estudios recientes sugieren una disminución de su capacidad de absorción, dicen los investigadores que insisten en la importancia de cuantificar estos fenómenos para predecir mejor los cambios del clima.

Mediante el análisis de las concentraciones de carbono en la atmosfera a lo largo de los años y tomando en cuenta las emisiones de origen humano, han calculado la total absorción neta anual de la tierra y los océanos.

Según ellos, la absorción se ha duplicado en cincuenta años, pasando de 2,400 millones de toneladas de carbono al año en 1960 a 5 mil millones en 2010.

La absorción de CO2 por plantas y océanos se debe en gran parte a la presión del dióxido de carbono en la atmósfera y es lógico, en cierto sentido, que el aumento en las emisiones de CO2 sea la causa de un aumento de la absorción en los sumideros.

Aún queda la pregunta de cómo se distribuye la absorción entre los océanos y las plantas en el cálculo total.

Hay una gran diferencia entre si el carbono se almacena en depósitos tales como océanos profundos, donde se puede quedar por cientos o miles de años, o es absorbido por los bosques jóvenes, o se queda sólo unos pocos años o décadas antes de regresar a la atmósfera.