Concluyó el XVIII congreso del Partido Comunista chino. Después de una semana de trabajos en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín, sin pena ni gloria los delegados aprobaron lo que se sabía con antelación, la composición del Comité Central y Xi Jinping como nuevo secretario general del partido. En marzo será elegido presidente, su segundo será Li Keqiang.

Xi Jinping (Wikipedia)

Xi Jinping, 59 años, nació después de la revolución que fundó el régimen en 1949. Hereda el poder directamente de Hu Jintao. Es lo que se llama un “príncipe rojo”, hijo de un héroe revolucionario, Xi Zhongxun, viceprimer ministro en 1963 año de su nacimiento.

El periodista estadounidense, Sidney Rittenberg, quien también fue encarcelado por Mao, es de los pocos extranjeros que se ha codeado con altos dirigentes, dice: “Mi impresión de Xi Jinping es muy positiva. En primer lugar porque conocí bien a su padre. Su padre era un hombre muy bueno en mi opinión, el más demócrata de la antigua cúpula del partido.”

Millones de chinos fueron desplazados a la fuerza durante la posterior “Revolución Cultural”, o asesinados, hostigados y maltratados durante la organizada histeria colectiva y caos bajo el liderazgo de Mao.

Pero el padre de Xi cae en desgracia, en vísperas de la Revolución Cultural, expulsan a la familia de la Ciudad Prohibida, al padre lo encarcelan y al hijo lo envían a un campo de “reeducación”.

Durante 7 años, vive en Liangjiahe provincia de Shaanxi trabajando de sol a sol. Después de rechazarlo 9 veces, se le permite unirse al partido comunista en 1974.

A la muerte de Mao, liberan a su padre, Xi obtiene una licenciatura en Ingeniería Química y se convierte en 1980 en jefe del partido de la económicamente prospera provincia costera de Zhenjiang.

Visto desde el extranjero, Xi Jinping es un desconocido, pero no hay ninguna duda de que será claramente nacionalista.

En 2009, sorprendió al mundo con esta arrogante declaración durante un viaje a México: “Algunos extranjeros, con sus panzas llenas y nada mejor que hacer, se dedican a señalarnos con el dedo. En primer lugar, China no exporta revolución, en segundo lugar; no exporta hambre ni pobreza, y tercero, no les da dolores de cabeza a ustedes. ¿Qué más quieren?”

Casado con una famosa cantante y general del ejército. La pareja tiene una hija que, se dice, estudia en Harvard con un nombre falso.