Por el bien del medio ambiente, la ciudad estadounidense de Concord (Massachusetts) se convirtió el primero de enero en la primera en prohibir la venta de pequeñas botellas de plástico con agua.

Botellas de agua (AFP/ Archivo-Goh Chai Hin)

Botellas de agua (AFP/ Archivo-Goh Chai Hin)

Desde el 1º. de enero, se prohibió la venta de agua del grifo en botellas de plástico de menos de un litro, y estará sujeto al cobro máximo de US $50, de acuerdo con la ordenanza municipal.

El pasado mes de abril, se aprobó la medida en una reunión pública por 403 votos a favor y 364 en contra. El procurador de Massachusetts la había aprobado en septiembre.

Sin embargo, el decreto establece que se puede suspender si su aplicación es demasiado cara.

La prohibición fue impulsada durante tres años por un octogenario de esta pequeña ciudad de 16,000 habitantes, a unos 30 kilómetros al oeste de Boston.

Jean Hill, de 84 años, fue apoyado por el movimiento “Ban the bottle” (Prohiban la botella), que denuncia la contaminación generada por las botellas de plástico, muchas de las cuales no se reciclan.

El movimiento también señala que el agua embotellada cuesta 1,000 veces más cara que el agua del grifo.

“Los comerciantes de agua embotellada secan nuestros acuíferos y no los revenden”, explicó la Sra. Hill en 2010 al New York Times. “Voy a luchar hasta el final”, agregó la abuela sensibilizada del problema de las botellas de plástico por su nieto de 10 años, que le habló de la mancha de basura del Pacífico.

De acuerdo con “Ban the bottle”, los estadounidenses consumieron más de 50 mil millones de pequeñas botellas de plástico en 2007. “Con una tasa de reciclado de sólo el 23%, 38 mil millones van a parar a los vertederos.”

A favor de este movimiento, el agua de las pequeñas botellas también se prohibió en muchos campus, de acuerdo a “Ban the bottle”.