Durante el reinado del emperador Wu de la dinastía Han, los han poseían un vasto territorio así como un gobierno fuerte y centralizado. El emperador Wu nunca estuvo en dificultades ni cayó en retirada durante los combates contra los ataques de los xiongnu del norte (Saibei). Al contrario, enfrentó la batalla contraatacando repetidamente. Durante décadas de guerra contra los xiongnu, Huo Qubing fue el general que logró más hazañas.

Huo Qubing, el general de las grandes hazañas (Kiyoka Chu/ Epoch Times)

Huo Qubing pasó su infancia en la pobreza. Tenía una gran sed de conocimiento. Weiqing, el tío de Huo, fue un famoso general y enseñó a Huo todo tipo de artes marciales, especialmente las relacionadas con la equitación y el tiro con arco: dos habilidades en las que los xiongnu eran mejores que los Han en ese época. Con el tiempo, la familia de Huo poco a poco subió niveles sociales, así su tía se convirtió en la esposa del emperador Wu.

A los 17 años, Huo demostró tener talento y conocimiento militar fuera de lo común. Se ganó el favor del emperador, que lo tomó como su guardaespaldas personal. En la primavera del año 123 a. C. Weiqin recibió del emperador la orden de combatir a los Xiongnu. Huo, aunque sólo tenía 18 años, pide al emperador participar en esta guerra. Weiqin selecciona una caballería de ochocientos soldados que puso bajo el mando de Huo Qubing. Era su primera guerra, sin embargo, Huo no tuvo miedo. Estableció su estrategia y atacó los campamentos xiongnu. Más de dos mil soldados Xiongnu murieron. Su victoria en esta batalla hizo eco hasta los más altos rangos y el mismo emperador lo recompensa consagrándolo como el “duque campeón”. Su nombre, desde entonces, se hizo famoso.

Después de dos importantes batallas contra Huo Qubing, los xiongnu habían sufrido grandes pérdidas en soldados y territorio, y la moral de sus tropas declinaba. Por ahora, Huo era tan bien visto como su tío Weiqing. El emperador Wu ordena la construcción de una residencia de lujo en recompensa. Una vez terminada, el emperador envía a Huo al lugar y le pregunta si le gustaba. Huo, sin embargo, rechazó el regalo y le dijo: “¿Cómo puedo instalarme tranquilamente en casa?, mientras los Xiongnu atacan nuestro país”. Esta frase bien conocida se transmitió a través de miles de años de historia, y resume bien la pasión que Huo tenía por la seguridad nacional.

Desde entonces, el poder militar de los xiongnu se derrumbó, y la dinastía Han pudo obtener el control completo de los caminos que llevaban a las regiones del oeste. Esto ayudó a desarrollar la “Ruta de la Seda”, que facilitó los intercambios culturales y comerciales entre Oriente y Occidente. Según la leyenda, cuando Huo Qubing derrotó definitivamente a los Xiongnu luego de una gran victoria, el emperador Wu recompensa a Huo enviándole una jarra de buen vino, desde la capital Chang’An hasta el campamento militar donde se encontraba Huo. Él vierte el vino en un arroyo cerca del campamento para que todos los soldados pudieran probarlo. El valle se llenó de los sabores del vino y complació a todo el mundo. Desde entonces, el lugar pasó a llamarse Jiu’Quan (酒泉, que significa “fuente del vino”).

Huo Qubing no hablaba mucho, pero fue valiente y sabio en todas las batallas. Se le consideraba un genio militar. Durante los seis ataques contra los xiongnu, mataron o hirieron a cientos de miles de soldados enemigos. Huo murió de peste a la edad de 24 años. Su vida fue como una estrella fugaz, breve pero gloriosa. El emperador Wu celebró un funeral grandioso en su honor, y lo entierra junto a las tumbas imperiales. Además, su tumba fue decorada con una gran variedad de estatuas gigantes en conmemoración de sus gloriosas hazañas militares.