Científicos anunciaron este lunes haber encontrado fragmentos del meteorito, que se desintegró sobre Chelyabinsk, cuya onda de choque provocó más de un millar de heridos en los Urales.

Foto tomada el 18 de febrero de 2013, muestra piedras rocosas posibles fragmentos de meteorito. (Universidad de los Urales/ AFP- Alexander Khlopotov)

La Universidad de los Urales señaló que uno de sus equipos recogió el domingo unos cincuenta de restos de escombros alrededor del Lago Tchebarkoul, lugar de caída de un importante fragmento de meteorito, que enviaron a Ekaterimburgo para analizarlos.

Incluso publicaron en su sitio web la fotografía de una persona que tiene una pequeña piedra negra entre sus dedos.

“De acuerdo al líder de la expedición, Viktor Grokhovski, es de la clase de meteorito compuesto de condritos”, término que denota un tipo de meteorito pedregoso, dijo la universidad en un comunicado, agregando que los fragmentos encontrados se componen de un 10% de fierro.

El meteorito debería llamarse “meteorito Tchebarkoul”, según la misma fuente.

“Dado que encontramos restos (…), esto significa que el fragmento principal se encuentra en el lago”, dijo Grokhovski, también miembro de la Academia de Ciencias de Rusia, citado por la agencia Interfax.

Los investigadores no pudieron hacer su trabajo en el mismo lago, por el cordón de seguridad que las autoridades establecieron alrededor del cuerpo de agua, para evitar que los aficionados se lleven los fragmentos.

De hecho, desde el viernes los habitantes venden por internet supuestos fragmentos de meteorito, a precios que van  hasta 300, 000 rublos (7,500 euros).

El domingo, el Ministerio de Situaciones de Emergencia había anunciado abandonar su investigación después de que los buzos habían examinado, en vano, el fondo del lago, cuya superficie congelada tenía un agujero de seis metros de diámetro. El ministro Vladimir Poutchkov consideró que la investigación era una ilusión, haciendo hincapié que el fondo del lago estaba cubierto con una capa de 1.5 metros de barro.

El análisis de los fragmentos debe identificar la naturaleza del meteorito y explicar cómo su caída pudo tener consecuencias tan graves. Los cuerpos celestes se queman completamente al entrar en la atmósfera.

El meteorito se desintegró el viernes por la mañana sobre la ciudad de Chelyabinsk, ciudad industrial de más de un millón de habitantes.

Los fragmentos cayeron a la Tierra en forma de bolas de fuego seguidas de volutas de humo, acompañadas de violentas explosiones y destellos cegadores de luz, sembrando el pánico entre la población, haciendo caer las ventanas de muchos edificios, incluso las paredes de una fábrica.

Según la última información, proporcionada por el gobernador de la región de Chelyabinsk en una videoconferencia la tarde del lunes, 1,450 personas resultaron heridas, la mayoría con heridas ligeras, por este fenómeno espectacular y sin precedentes en el número de víctimas humanas.

Fuente: AFP