Cerdo muerto en Jiaxing, 14 de marzo 2013 (AFP/ Peter Parks)

Esta semana, miles de cadáveres de cerdos tirados en el río llegó a Shanghái, muestran el lado oscuro de la industria alimentaria en China, donde lo primero es el rendimiento por la necesidad de alimentar a su enorme población.

Las imágenes de estos cerdos de todos tamaños, entre otros residuos flotantes en el río Huangpu, no sólo causó desagrado en la capital económica china sino que sorprendió a todos los chinos.

En un país donde la gente come más y más productos cárnicos, el año pasado, el cerdo representó el 64% de la producción de carne. Los productos derivados del cerdo son mucho más asequibles que los de ternera o cordero.

Hasta el viernes, la cifra oficial era de más de 7,500 lechones y cerdos adultos, algunos pesan más de 1500 Kg, recogidos a los largo del río Huangpu, agua usada por la cuarta parte de una población de 23 millones de habitantes para beber, cocinar o lavarse.

La ciudad señaló a la prefectura vecina de Jiaxing, acusando a los porcicultores, víctimas de una epidemia porcina desconocida, de deshacerse de sus animales arrojándolos al río.

Pero las autoridades de Jiaxing por ahora se han desligado del problema y los porcicultores entrevistados por la AFP en el pueblo de Zhulin, uno de los principales centros de producción de Jiaxing, dicen a los cuatro vientos no tener relación alguna con el caso.

Además de una controversia sobre la calidad del agua, considerada normal  por las autoridades a pesar del escepticismo general, el escándalo plantea inquietudes sobre la posible venta de cerdos muertos por la enfermedad en cuestión, tirados o no en el río.

Las autoridades anunciaron esta semana pena de prisión a 46 personas, algunas con más de 6 años de cárcel, culpables del corte y venta de la carne de cerdo de más de un millar de animales enfermos. Los hechos ocurrieron en la provincia de Zhejiang, aledaña a Shanghái.

En Zhulin, Wang Wei, veterinario de un laboratorio de medicamentos para los centros de cría, explica que muchos cerdos murieron por causas desconocidas en Zhejiang, en el mes de febrero, alrededor del Año Nuevo chino.

China se enfrenta regularmente con escándalos por los alimentos. La más contundente es la leche contaminada con melamina que, en 2008, provocó la muerte de seis niños y enfermó a otros 300,000.

El mes pasado, el gigante estadounidense de comida rápida KFC anunció que había eliminado más de 1,000 granjas de su red de proveedores en China, después del escándalo de pollos alimentados con antibióticos.

Fuente: AFP