David Wu, Epoch Times

En la antigua China, Wang Zhaojun era una de las “cuatro bellezas”. Ella nació en la época del Imperio Han Occidental o la Dinastía Han anterior, en una familia muy culta. Posteriormente, fue elegida como dama de la corte cuando tuvo la edad requerida.

Zhaojun, la belleza de la paz. (Yu Child/ Epoch Times)

Según la tradición, el emperador elegía a sus concubinas entre las damas de la corte, confiando en sus retratos. Pero Mao, el pintor real, sólo accedía a retratar a las damas que lo sobornaban. Zhaojun rechazó esta manera de hacerlo, así la representaron mucho menos atractiva de lo que realmente era. Como las demás, se mantuvo en el palacio como pájaro enjaulado, por lo que no tenía ninguna oportunidad de conocer al emperador Yuan.

En el año 33 a. C., el jefe de los xiongnu fue a Chang’an, la capital del imperio, y buscó una alianza sellada con un matrimonio real arreglado. Reacio a honrar al rey con su única princesa, el emperador Yuan decidió elegir una dama de la corte. Dio órdenes al harén con estas palabras: “La que esté dispuesta a ir a la región de los xiongnu será tratada como princesa”. Los xiongnu eran considerados nómadas viviendo en tierras distantes desconocidas del norte, y con la excepción de Zhaojun, nadie quiso aceptar la oferta.

Entonces, el emperador Yuan la casa con el jefe de los xiongnu, sólo después de que concertaran su matrimonio vio a Zhaojun por primera vez. El emperador descubrió asombrado que era una verdadera belleza, con un magnifico porte, inteligencia y elegancia. Por desgracia, era demasiado tarde para conservarla a su lado. Con gran pesar, tenía que dejarla ir con el jefe de los xiongnu.

A su regreso al palacio, el emperador Yuan estudia el retrato de Zhaojun de nuevo y furioso, hace ejecutar al pintor.

La leyenda dice que cuando Zhaojun dejó la frontera norte de China, consciente de que iba a dejar su tierra natal para siempre, interpreta una canción triste llamada La partida de la frontera. Cuando los cisnes salvajes que volaban justo por encima, escucharon la canción, se pusieron muy tristes para seguir batiendo sus alas y cayeron al suelo.

Zhaojun dejó su país natal y vivió en el territorio xiongnu por el resto de su vida. Ella anima al jefe de los xiongnu a mantener la paz con el Imperio Han Occidental. Además, implanta la cultura china en territorio xiongnu. Después de la muerte del jefe, optó por seguir la costumbre de casarse con el hijo mayor de la ex esposa del jefe. Lo que estaba en total contradicción con la moral china de los Han. Pero ella lo hizo para mantener entre los dos países, un estado de paz y amistad que duró más de cincuenta años. Después de su muerte, se erigió un monumento y se mantuvo con mucho cuidado durante generaciones, tanto por los xiongnu como por el pueblo chino.