David Kilgour

Cinco mil años de civilización china merecen el respeto de todo el mundo. Este artículo trata de la gobernanza y la violencia cometida por el actual partido-estado desde 1949 contra los que considera sus opositores, lo que ha dado lugar a la más reciente extirpación a gran escala de órganos de practicantes de Falun Gong para el comercio de trasplantes. Ningún “donador” de Falun Gong sobrevive a las extirpaciones que se llevan a cabo en toda China, porque aprovechan ambos riñones y todos los órganos vitales y luego creman sus cuBloodyHarvest_cover

David Matas y yo encontramos 52 tipos de pruebas directas y circunstanciales de este comercio que viene ocurriendo desde el año 2001. Sólo para el periodo 2000-2005, llegamos a la conclusión de que la única explicación plausible de la procedencia de 41,500 trasplantes eran los practicantes de Falun Gong. Nosotros dedujimos esta cifra de la cantidad de 60,000 trasplantes, proporcionada por el gobierno, durante un período de seis años (que parece exacto), del mejor cálculo disponible de convictos ejecutados (18, 550) para los mismos años.

La conclusión principal de nuestro libro es que “continúa en la actualidad, a gran escala, la extirpación de órganos a practicantes de Falun Gong contra su voluntad (…) Se apoderan de sus órganos vitales… para venderlos a altos precios, a veces a extranjeros, quienes normalmente esperan mucho tiempo por donaciones voluntarias de esos órganos en sus respectivos países.”

Nuestro informe revisado está disponible en 18 idiomas en Internet: www.david-kilgour.com

Órganos del Estado

En el libro del 2012, State Organs, del investigador/ escritor Ethan Gutmann, se presenta un mejor cálculo; asesinaron alrededor de 65,000 practicantes de Falun Gong para obtener sus órganos durante los años 2000-2008, seleccionados entre cerca de un millón 200 mil practicantes que, se considera, están en el sistema chino de trabajos forzados (Laogai). En la década de los 50s, Mao adaptó los campos de la Unión Soviética de Stalin (Gulag) y el Tercer Reich de Hitler. Pueden encerrar, por tres años, a un practicante de Falun Gong con sólo la firma de un policía. Mark Mackinnon del Globe and Mail de Canadá lo subrayó recientemente: “Sin cargos, sin abogados, ni apelaciones.” (http://www.theglobeandmail.com/news/world/thechina-diaries/china-at-the-crossroads-of-renewal-and-breakdown/article10579845/).

En 2007, un informe del gobierno de EE.UU. estima que al menos la mitad de los reclusos en los 340 campos de trabajos forzados eran practicantes de Falun Gong. El gobierno absolutista y una economía donde “todo se vale”, creó las condiciones para que se produzca y continúe el tráfico de órganos hasta la actualidad.

Falun Gong (o Falun Dafa) es una disciplina espiritual que busca mejorar la salud y la moral. Contiene características de los sistemas tradicionales, como el qigong chino, el budismo y el taoísmo, combinado con una serie de ejercicios lentos y suaves. Debido a que su popularidad creció rápidamente desde su creación en 1992, el partido comunista lo vio como una amenaza a pesar de su naturaleza apolítica, la tachó de secta, y comenzó la persecución en contra de sus practicantes a mediados de 1999.

Después de 1980 en toda China, el partido post-Mao comenzó a retirar fondos del sistema de salud, lo que obligó a compensar el déficit de gastos por servicios a la mayoría de los pacientes sin seguro. La venta de órganos de presos ejecutados se convirtió en una nueva fuente de ingresos para los cirujanos, militares y demás participantes. Después de 1999, los prisioneros de conciencia de Falun Gong se convirtieron en un enorme banco de órganos vivos para ricos pacientes chinos y “turistas de órganos” extranjeros,  quienes a menudo preferían “donantes” de Falun Gong, por ser personas saludables.

David Matas y yo visitamos una docena de países para entrevistar a practicantes de Falun Gong enviados a campos de trabajos forzados en China, que más tarde lograron salir de los campos y del país. Los practicantes nos dijeron que trabajaban en condiciones deplorables, hasta por más de dieciséis horas todos los días sin remuneración y poca comida, condiciones de hacinamiento y tortura. Elaboraban una gama de productos de exportación como subcontratistas de empresas multinacionales, violando las normas de la OMC y una completa irresponsabilidad empresarial. Es necesaria una eficaz respuesta de todos los socios comerciales de China. Todos los gobiernos deberían prohibir la exportación de productos de trabajos forzados, con la promulgación de leyes que impongan una carga a las importaciones de todos los países, comprobando que sus productos no están hechos por esclavos.

Compromiso constructivo

La comunidad internacional responsable debe participar de manera constructiva, tanto como sea posible, con el nuevo gobierno de Pekín, mientras la presiona para terminar con el saqueo de órganos.

La democracia con características chinas está más cerca de lo que los chinos cínicos piensan. Los valores de las sociedades democráticas son universales: la igualdad de todos los ciudadanos, el estado de derecho y la independencia del sistema judicial, la democracia multipartidista, la responsabilidad empresarial social y la necesidad de empleos manufactureros en todas partes. El pueblo chino debe saber que todos los demócratas están con ellos, no con su gobierno, así como lo hicimos con los europeos del este durante la Guerra Fría y con los sudafricanos durante el período previo a la liberación de Nelson Mandela de la cárcel y su elección como presidente de una nación democrática.

Inversores extranjeros en China

La venta de servicios, bienes y recursos naturales a prácticamente cualquier país es, en mi opinión aceptable (sujeto a condiciones de seguridad), pero la inversión sin reciprocidad para los inversores extranjeros y los gobiernos sin respeto a sus propios ciudadanos es inevitablemente problemática. Ningún gobierno responsable debería permitir la venta de cualquiera de sus empresas estatales de los países sin estado de derecho.

Les va mal a los inversores extranjeros en China. Por ejemplo, McDonald’s abrió su primer restaurante en Pekín bajo un contrato de arrendamiento que creía era por 20 años, dos años después, le dijeron que se saliera porque un gran desarrollador nacional quería construir en su local. ¿Qué esperamos de un trato justo para la mayoría de extranjeros si abusa de McDonald’s?

Hace una docena de años, una familia canadiense que conozco invirtió los ahorros de su vida y los de sus amigos en una empresa farmacéutica no muy lejos de Pekín. El alcalde de una ciudad cercana estaba dirigiendo la empresa antes de su privatización, pero quería que se la regresaran. Evidentemente tenía las palancas suficientes debajo de la mesa y cerraron la empresa. Los canadienses perdieron hasta el último centavo de su inversión, las embajadas en Ottawa y Pekín no pudieron hacer nada.

Sino-Forest Inc. dejó de cotizar en la Bolsa de Valores de Toronto el año pasado, aproximadamente 50 empresas chinas fueron excluidas de la cotización por la SEC, inversores de EE.UU. y consumidores por igual dentro y fuera de China están hartos de juguetes tóxicos, alimentos contaminados, robo de la propiedad intelectual y otros fraudes comerciales. Sólo recientemente, vimos a miles de cerdos muertos flotando en un río cercano a Shanghái, río que proporciona agua potable.

Continuará.