Pekín dio a conocer un plan integral destinado a restablecer la confianza de los consumidores en la leche en polvo fabricada en China, con ayuda de una reestructuración agrícola y mejores controles de calidad, informó este sábado la prensa oficial.

Foto: Archivo/ Joel Estay/ Agencia UNO

El tema muy sensible después de una serie de escándalos alimenticios, fue el viernes el centro de una reunión de gabinete presidida por el primer ministro, Li Keqiang dijo China Daily.

La calidad de la leche es un “problema económico y social que afecta al futuro de la nación”, resumió el funcionario chino en un comunicado. “El gobierno considera urgente mejorar las normas de seguridad nacional de la leche en polvo para bebés”.

El Sr. Li prometió campañas dirigidas a la industria láctea china, con controles de calidad en las diferentes etapas de producción, desde la cría del ganado hasta el transporte.

El seguimiento se llevará cabo con códigos electrónicos similares a los usados en la industria farmacéutica, precisó el gobierno citado por la agencia de noticias China Nueva.

El ejecutivo chino también se comprometió a promover la fusión de pequeñas granjas con las normas de confort animal, productividad, y el respeto a las normas sanitarias insuficientes.

Desde el gran escándalo de la adulteración de la leche con melanina, que en 2008 mató a seis niños y enfermó a 300,000, China registró una serie de nuevos escándalos que terminaron manchando la reputación de su industria láctea nacional.

De hecho, millones de familias chinas perdieron la confianza en la leche producida en China y la compran al exterior. La gran demanda ha provocado escasez en Hong Kong y hasta Australia, Alemania, Países Bajos y Nueva Zelanda.

Varios gobiernos han tenido que poner en práctica sistemas de cuotas, mientras que crece un enorme mercado negro en internet, revendedores de Europa y de otros países compran botes de leche para luego revenderlos a precios altos en China.