Los animales ¿pueden prevenir los terremotos? La mayoría de los científicos cree que es ridículo, pero para el sismólogo Louis Geli es un tema que merece ser investigado, pero subraya la importancia de la observación.

Sapo común (Wikipedia)

“Es imposible encontrar financiamiento en este estudio”, lamenta el director del Departamento de Geociencias del Mar, del Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (FREMER, por sus siglas en francés), dijo a la AFP en una reciente conferencia en Brest, titulada: “¿Un sapo puede detectar un terremoto?”

El sismólogo y geofísico marino recordó, durante su presentación, la observación hecha por un grupo de investigadores británicos, cinco días antes del terremoto de la ciudad italiana de l’Aquila, mientras observaban el proceso de la cría de sapos, encontraron un cambio brusco en el comportamiento de los anfibios.

Los sapos pudieron ser afectados por los cambios de composición del agua, debida a las emanaciones de gas que ocurren antes de un terremoto, dijo Geli.

El descubrimiento “debería abrir campos de investigación, pero es muy difícil”, se lamenta y señaló “la suerte” de los investigadores que estaban en el momento oportuno y el lugar adecuado.

“En Occidente, tanto en Estados Unidos, Francia e Inglaterra, se rechaza la investigación de las señales precursoras de terremotos ligadas a los animales”, asegura el especialista.

La historia de los sapos de L’Aquila “hace reír mucho a la gente y deja completamente escépticos a los científicos”, lamenta el experto.

En Oriente son más abiertos a observar el comportamiento de los animales, a finales de los años sesenta, contrataron a decenas de miles de campesinos chinos para observar el comportamiento animal (sensible a las ondas) y tratar de prevenir los terremotos. Algunos informaron haber visto ratones y serpientes agitarse al aire libre como locos, perros aullar como salvajes e incluso caballos y vacas golpear las paredes de sus establos y graneros.

Antes del terremoto de febrero de 1975 en Haicheng (noreste de China), los observadores informaron que cientos de serpientes interrumpieron su hibernación, salieron de sus agujeros para finalmente morir de frío. “No se sabe si las serpientes salieron antes o después del sismo”, advierte Louis Geli, teniendo en cuenta sin embargo, que “estas observaciones merecen ser confirmadas científicamente.”

“Vamos a avanzar en el conocimiento cuando se trabaje en el tema del comportamiento animal en relación a los fluidos y las condiciones ambientales”, dice, explicando que en la actualidad es imposible predecir, los datos de los terremotos o la modificación de campos electromagnéticos no son suficientes para proporcionar un modelo fiable.

Entre 2004 y 2011, los sismos causaron cerca de 700,000 víctimas entre Haití y Japón, pasando por Indonesia y Pakistán.

Fuente: AFP