Terremotos de gran intensidad pueden reducir el tamaño de los volcanes lejanos, colapsándolos en el suelo, de acuerdo a un estudio publicado el domingo.

Vocán Copahue, Chile. Foto: @hugoneirar (Twitter)

El terremoto de magnitud 9 que sacudió el norte de Japón en marzo de 2011, causando un tsunami devastador, redujo hasta 15 cm la altura de un cadena de volcanes en la Isla de Honshu, que se sitúa a 200 Km del epicentro, según un estudio japonés.

Con una magnitud de 8.8, el terremoto de 2010 en Maule, Chile, colapsó cinco regiones volcánicas situadas a 200 Km de distancia, según un estudio realizado en EE.UU.

No se sabe con certeza si este fenómeno aumenta el riesgo de erupción, subrayan los autores.

En ambos casos, los terremotos implicaron un fenómeno de subducción, es decir una placa de la corteza terrestre se hundió por debajo de otra, provocando un fenómeno de “subsidencia” (hundimiento geológico) en las cadenas montañosas orientadas paralelamente en relación a la falla sísmica.

Youichiro Takada del Instituto de Investigación y Prevención de Catástrofes de la Universidad de Tokio dijo a la AFP, que en 2011 el terremoto creó una “tensión este-oeste al oriente de Japón”.

“Rocas calientes y suaves situadas bajo el volcán, con magma en el centro, se extendieron horizontalmente y se aplanaron verticalmente. Esta es la deformación que provocó el colapso del volcán”, dijo.

Geólogos chilenos creen que el hundimiento afectó una larga franja montañosa de 400 kilómetros. Al igual que Japón, la tierra se inclinó sobre grandes superficies en forma de elipses de 15 Km a 30 Km, pero las causas parecen ser diferentes.

En este caso, los fluidos calientes asociados a manantiales subterráneos situados bajo zonas volcánicas, pudieron iniciar un camino a través de la roca, se estiró y se volvió permeable por el terremoto.

En 1906 y 1960, dos sismos en la zona de subducción chilena precedieron erupciones volcánicas en los Andes del Sur al año siguiente.

Sin embargo, el mega seísmo de 2010 no se asocia a ninguna erupción en esta zona de riesgo, subraya el estudio dirigido por Matthew Pritchard de la Universidad de Cornell en Nueva York.

También es poco claro para el Sr. Takada el impacto del terremoto de marzo de 2011 en el vulcanismo de Honch.

El fenómeno de subsidencia se encontró en montañas de Akitakoma, cuya última erupción fue en 1971, Kurikoma (1950), Zao (1940), Azuma (1977) y Nasu (1963).

Estos estudios publicados en la revista Nature Geoscience, se basan en datos recogidos por radares satelitales que cartografiaron los terremotos antes y después.

Fuente: AFP