Bo Xilai (Wikipedia)

Bo Xilai cayó en desgracia el año pasado. Fue acusado el jueves pasado de corrupción y abuso de poder. Bo, ex alto dirigente del Partido Comunista de China, se encuentra al centro de uno de los mayores escándalos políticos del país desde hace décadas.

Gu Kailai, su esposa, participó en el asesinato de un ciudadano británico. Ella fue condenada en agosto pasado y sentenciada a muerte con suspensión. A raíz de esta situación, Bo Xilai fue eliminado de sus funciones en septiembre como jefe del partido comunista en la ciudad de Chongqing.

“En un sistema donde la corrupción es la norma, todo político que pierde terreno en la lucha por el poder, puede ser acusado de delitos y terminar acusado de corrupción”, dijo Zhang Lifan, historiador y analista político. “Así que lo que está sucediendo en este momento para (Bo Xilai) significa que no salió victorioso en la lucha por el poder.”

Bo y su esposa, mientras Bo fue alcalde de Dalian, también podrían estar involucrados en el comercio de cadáveres de ejecutados, entre ellos presos de conciencia, vendidos a empresas que luego los plastifican para exhibirlos en todo el mundo.

Wang Lijun, el ex jefe de la policía de Chongqing, la ciudad donde Bo presidió como secretario del partido, intentó desertar huyendo al consulado de EE.UU. de Chengdu. Wang se jactó en un discurso, luego retirado de internet, que se vio involucrado en miles de trasplantes de órganos de un “lugar”, alusión a un entorno clínico donde las víctimas son sólo anestesiadas antes de extirpar sus órganos para el trasplante. Analistas creen que probablemente, dado el contexto del discurso, que las miles de víctimas eran practicantes de Falun Gong, una antigua disciplina perseguida en China desde 1999.

Ninguna de estas acusaciones aparece en el proceso actuado por Gu y Wang, tampoco en el de Bo Xilai. Hasta el momento se ignora la fecha de su proceso.

Fuente de entrevista a Zhang Lifan: Euronews