Un estudio realizado por el Centro de Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD) de Montpellier, publicado el lunes, elogió las cualidades “gustativos, nutricionales y medicinales”, especialmente contra las enfermedades cardiovasculares, del jugo de zarzamora andina y los hibiscos.

Flor de hibisco (Wikipedia)

“La zarzamora andina es más ácida, más astringente que la mora de nuestros campos. Contiene antioxidantes y polifenoles, incluyendo anticianos y taninos que le dan color al jugo y sobre todo tienen muy buenos efectos en la salud”, dijo el investigador Fabrice Vaillant, coordinador del proyecto de investigación europeo sobre esta fruta.

El proyecto consiste en estudiar primero los compuestos de zarzamora andina según su origen (Ecuador, Colombia y Costa Rica), dijo CIRAD.

Diferentes procesos de transformación (extracción, filtración, clarificación, pasteurización y envasado del jugo) se usaron en colaboración con la CITA (Centro de Investigación y Tecnología de la Alimentación) de Costa Rica y la Unidad de Investigación Qualisud de Montpellier, agregó el centro de investigación.

Por último, se efectuaron estudios clínicos en voluntarios sanos. Hicieron hincapié en “los beneficios de este producto en la salud, están en la nutrición preventiva de síndromes metabólicos y enfermedades cardiovasculares”, dijo el CIRAD.

Según el estudio, los “beneficios de la mora andina” se deben a la presencia “de elagitaninos (que se encuentra en los vinos envejecidos en barricas de roble), que la flora intestinal metaboliza y absorben como moléculas más activas (urolitinas) que persisten en el organismo días después de su ingestión.”

CIRAD aconseja también el jugo del cáliz de hibisco, llamado bissap en Senegal, karkade en Egipto, oseille en Guinea o té de rosa de Abisinia, que “ya han demostrado sus poderes antioxidantes.”

Bebida tradicional en África, el jugo se obtiene a partir del cáliz seco de la flor de hibiscus rojo y se puede mezclar con menta o jengibre.

Fuente: Radio Francia Internacional