Por Jose Jimenez

En estos días, donde las noticias de actualidad son masacres, robos, violaciones, manifestaciones, asesinatos, atentados, etc., hay noticias que hacen suspirar y darse cuenta de que aún hay actos de bondad y esperanza. Y da más satisfacción cuando provienen de jóvenes, leales, honestos y trabajadores. Lo que sucedió en Minnesota, Estados Unidos, fue un acto de bondad que fue tema de moda en las redes sociales. Incluso llegó a oídos del millonario Warren Buffet, inversionista y empresario estadounidense, uno de los más grandes del mundo.

Joey Prusak (Foto: ABC Dairy Queen)

Joey Prusak (Foto: ABC Dairy Queen)

Un joven de Minnesota llamado Joey Prusak  de 19 años, se considera un buen samaritano, después de haberle dado $20 dólares a un ciego que perdió un billete igual. Otro cliente de la tienda levantó el billete y no quiso regresárselo a su verdadero dueño. “Sólo hice lo que creí era correcto”, dijo el joven a la AP. “Lo hice sin siquiera pensarlo…. 99 de 100 personas habrían hecho los mismo”, agregó.

Este acto de bondad se hizo público y rápidamente se extendió en las redes sociales, pues otro cliente que esperaba ser atendido observó el incidente y lo dio a conocer al escribir un correo electrónico a la tienda Dairy Queen, donde Prusak es gerente.  La tienda lo imprimió y colocó a la vista. Otro cliente lo fotografió y compartió en Facebook y Reddit.

Desde entonces, muchas personas han concurrido a la tienda Dairy Queen, y llamado telefónicamente en apoyo y admiración al joven. Las personas le han ofrecido trabajo y dinero para su escuela. Incluso recibió la llamada del dueño, el millonario Warren Buffet, y la de John Gainor, presidente y portavoz de Dairy Queen.

El Sr. Buffett pidió que Prusak asistiera a la reunión de accionistas de Berkshire Hathaway en mayo próximo en Omaha, Nebraska, como invitado especial y para conocerse personalmente. Buffet es presidente, director general y consejero delegado de la famosa empresa internacional.

Prusak trabaja en la sucursal de Dairy Queen en Hopkins, Minnesota, donde es gerente. Cuando se dio cuenta de que a hombre ciego se le había caído un billete de $20 dólares. Observó que una mujer mayor que esperaba ser atendida, levantó el billete y lo guardó en su cartera en lugar de regresarlo a su dueño.

El joven dijo a la señora que regresara al hombre su billete, pero ella se negó diciendo que era su dinero y se le había caído, que lo recogió porque era de ella. Prusak insistió en que regresara el dinero al ciego, pero se volvió a negar. Entonces le pido a la señora que saliera de la tienda, pues no atendería a una persona que no sabe respetar.

Según el testigo que escribió el correo electrónico. La señora comenzó a insultar a Prusak,  pero él se mantuvo calmado y nunca respondió a las agresiones. La señora salió de la tienda y el testigo dijo a Prusak que no se preocupara que había hecho lo correcto. Luego, el joven fue hacia el lobby y se sentó junto al hombre ciego. El testigo dijo que lo que observó lo dejo sin palabras. El joven abrió su billetera y le dio $20 dólares.

En tiempos antiguos, este acto era muy común y no causaba revuelo. Pero en un mundo donde la bondad, la compasión, la humildad,  la honradez, por mencionar algunos de los valores que se han perdido, estas noticias son dignas de mención. Hoy en día, casi todo el mundo está más preocupado por aprovecharse de los demás, sin importarles sus condiciones. Actos como los de Joey Prusak, nos dicen que aún hay personas de buen corazón que se preocupan por sus semejantes.

Es un rayito de luz en un mundo de oscuridad. Si cada persona hiciera actos de bondad, todo sería mejor y viviríamos más felices… Ya lo dice un viejo dicho: “Has el bien sin mirar a quien.”