RFI

Los delfines varados están vinculados con el sonar de la compañía petrolera ExxonMobil. Es la conclusión de un informe publicado el jueves 26 de septiembre. El caso se remonta a 2008 en Madagascar, donde un centenar de delfines quedó varado en una playa. El gigante ExxonMobil, impugnó estas conclusiones.

Grupo de delfines (Getty Images/ Jeff Foott)

Los expertos están de acuerdo: “Es la primera vez que mamíferos marinos encallan debido a la intensidad del sonar”. La producción de sonidos fuertes para la exploración de petróleo, desorienta a los cetáceos que luego encallan inadvertidamente.

Sólo ExxonMobil, cuyo volumen de negocios es equivalente al PIB de Suiza, niega la acusación. El portavoz de la petrolera considera que las conclusiones no se justifican porque subsisten mucha incertidumbre y la falta de datos fundamentales.

Y si la empresa se defiende tanto, es que la filigrana de este asunto, se basa en la cuestión de la prospección petrolera submarina. Hace un año, el Departamento del Interior de EE.UU., que administra la explotación de los recursos naturales, estimó que el sonar cartográfico podría causar la muerte de animales.

Por ahora, se permite el uso del sonar, aunque pudiera prohibirse si los riesgos son muy altos.

El establecimiento, por primera vez de una relación entre el sonar para cartografía y los cetáceos varados, de este informe podría acelerar la aplicación de la prohibición. Un golpe para ExxonMobil.