Monte Fuji (Wikipedia)

La contaminación atmosférica va para donde la lleven los vientos, para quien lo dude va un ejemplo, los vientos que vienen de China contaminan con mercurio el Monte Fuji, símbolo por excelencia del Japón y declarado recientemente por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad.

El estudio fue realizado en el mes de agosto por un grupo japonés de científicos, las lecturas registradas muestran niveles de mercurio casi el doble de concentración en relación a las zonas no contaminadas.

Los niveles de mercurio alcanzan los 2.8 nanogramos por metro cúbico de aire, muy por encima de 1.5 nanogramos, registrados normalmente en ambientes considerados limpios, pero todavía por debajo de 40 nanogramos, límite fijado por las autoridades japonesas, más allá del cual existe un riesgo para la salud humana.

De acuerdo al Sr. Nagafuchi, jefe del equipo científico que efectuó el estudio, estos niveles más altos de lo esperado de contaminación, probablemente se deben a las fábricas chinas que usan carbón y emiten mercurio y otras substancias tóxicas a la atmósfera, como el arsénico.

China se enfrenta a graves problemas de contaminación del aire, aunque va a tratar de reducirlos a una cuarta parte sus niveles máximos en Pekín y otras ciudades importantes del país en 2017, según un documento oficial publicado en septiembre. La concentración muy alta de “partículas finas” en la capital deben reducirse a “aproximadamente el 25%” en relación a los niveles registrados en 2012, está escrito en el documento del Consejo de Estado en la página web oficial del gobierno central.

La contaminación del aire en las principales ciudades chinas ha alcanzado records en los últimos años, debido principalmente a las plantas de carbón, con niveles de partículas finas, los PM2.5, que pasaron el año pasado 40 veces los límites fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estos niveles de contaminación han causado cientos de miles de muertes prematuras en China.

Fuente: AFP