La Comisión Europea mostró su preocupación por la propagación de la resistencia de las bacterias a los antibióticos, responsable de más de 25,000 muertes al año.

Medicamentos (nlm.nih.gov/medlineplus)

Un estudio reciente realizado por el Centro Europeo de Prevención y de Control de Enfermedades, reveló la proliferación de bacterias resistentes a los carbapenemos, antibióticos usados como último recurso para el tratamiento de infecciones nosocomiales, anunció su director, Marc Sprenger, en una conferencia de prensa.

Las tasas de resistencia han aumentado entre 2009 y 2012 en cinco países de la Unión Europea (España, Portugal, Italia, Grecia y Bulgaria), dijo Sprenger, evaluando esta evolución como “muy preocupante”.

Sin embargo, las campañas de sensibilización contra el uso incontrolado de antibióticos han dado sus primeros frutos, según la última encuesta del Euro barómetro, con un ligero descenso del consumo humano.

Este año, el 35% de los encuestados dijeron que habían usado antibióticos contra el 39% en la encuesta anterior en 2009.

Por el contrario, en materia veterinaria, aún queda mucho por hacer y la Comisión revisa actualmente los instrumentos legales disponibles para limitar el uso de antibióticos y controlar el abuso.

Las bacterias se vuelven resistentes a los antibióticos, ya que a través del consumo o contacto pueden transmitirse de los animales a los humanos. Son la causa de las infecciones nosocomiales, de las vías respiratorias, meningitis, enfermedades diarreicas e infecciones de transmisión sexual.

El plan de acción puesto en marcha por la Comisión en 2011, son quince nuevos proyectos de investigación sobre la resistencia microbiana. Pero la Unión Europea tiene que enfrentar la reticencia de las farmacéuticas a invertir en investigación por la falta de rentabilidad.