La investigación sobre el descubrimiento de tres mujeres, de Malasia, Irlanda, y Reino Unido, detenidas durante casi 30 años en la casa de una pareja misteriosa, en un barrio de Londres donde vive gente de diferentes etnias, es como un viaje a un mundo extraño de una cuasi secta maoísta de los años 70.

Fachada del restaurante Khamsa, que fue el Centro Mao Tsé-tung en Brixton al sur de Londres. (Foto: A. Rain/ EFE)

Por primera vez desde el comienzo de este caso, los investigadores pudieron interrogar al trio liberado hace un mes. Hasta ahora los expertos en traumatismo no habían permitido los interrogatorios.

Surgieron elementos en Malasia, donde la policía confirmó el viernes que una de las tres mujeres es Siti Aishah Abdul Wabah, una malaya de 69 años.

Había salido de su país a finales de los años 60 con su prometido malayo para ir a estudiar al Reino Unido, pero la pareja rompió su compromiso y la familia le perdió el rastro, contó su cuñado, Mohamad Noh Mohamad Dom.

Según la prensa británica, los autores de estos secuestros, Aravindan Balakrishnan, un hombre de 73 años de origen hindú, y Chanda, su mujer de origen tanzano de 67 años, fundaron en Brixton, barrio multiétnico al sur de Londres, el Instituto de los trabajadores de pensamiento Marxismo-Leninismo-Mao Tsé-tung, grupo calificado de secta por la prensa.

Un profesor de la Universidad de Oxford, que ha estudiado el movimiento como parte de su tesis, concluyó que Aravindan “tenía el poder de un gurú.”

“Si Mao era dios, entonces él era el Papa”, dijo un ex militante.

“El camarada Bala” interpretaba los “oráculos” maoístas en una atmosfera ferviente, y aseguraba a sus seguidores que el Ejército de Liberación Popular de China debía realizar una invasión revolucionaria al Reino Unido en 1980.

La liberación de las tres mujeres de las garras de la pareja provocó asombro en Gran Bretaña, dos fueron militantes de esta secta, la tercera es hija de una militante más joven, británica de 30 años.

Según varios medios de comunicación, la malaya de 69 años, recientemente tuvo un derrame cerebral, pero se quedó sin tratamiento, lo que llevó a la irlandesa de 57 años, a pedir ayuda, preludio de su liberación.

La irlandesa es Josephine Herivel, hija de John Herivel, uno de los que contribuyó a decodificar la maquina Enigma usada por los submarinos alemanes en la Segunda Guerra Mundial.

Josephine Herivel creció en Irlanda del Norte, su padre enseñaba en la Universidad Queen de Belfast, antes de viajar a Londres en los años 70 y unirse a la secta, cortando todo lazo con su familia.

Como parte de sus actividades políticas, fue arrestada en 1978 con su camarada malaya, según el Times, y las dos pasaron seis meses en la cárcel por obstrucción a la policía.

En la foto de 1997, el líder de la secta fue a la corte para ayudar en la investigación de la muerte misteriosa de una militante de su movimiento. Se llamaba Sian Davies y murió en 1977 a los 44 años después de que, al parecer, cayera desde la ventana del baño de la casa de la comunidad.

La fallecida fue la madre de la tercera mujer liberada en Londres, la británica de 30 años llamada Rosie Davies por la prensa. Tenía 14 años en el momento de la muerte de su madre, y siguió viviendo en la comunidad.

El lunes, varios periódicos británicos publicaron una de las 500 cartas enviadas por Rosie a un vecino, en la que compara su vida con la de una “mosca atrapada en una telaraña”, y describe a la pareja detenida como “monstruosa”.

Una vecina de la primera casa en la que se instaló la secta dijo a la BBC, que recordaba haber visto a una mujer de pie junto a la ventana de la casa por horas agitando letreros.

“Debido a que las ventanas estaban tan altas y los mensajes estaban escritos con pluma, nunca pude leer los que estaba escrito”, dijo ella.

Fuente: BBC