Durante décadas, China fue un destino popular para los estadounidenses que deseaban adoptar un niño en el extranjero, pero ahora muchos niños hacen el viaje en sentido contrario para realizar el sueño de convertirse en padres con una madre portadora.

Madres china juegan con sus hijos en un parque infantil en Pekín (AP)

Como esta mujer treintañera que cuenta a la AFP su historia personal deseando conservar el anonimato, víctima del cáncer hace 3 años, supo que nunca podría quedar embarazada.

Pero sus ovocitos aún están en buen estado, con su marido se puso en busca de una solución alternativa, y encontró una por madre sustituta en los Estados Unidos.

Hicieron un viaje el año pasado a Los Ángeles, para depositar sus óvulos y esperma, seguido de una estancia prolongada en el estado de Tennessee, donde vivía la madre portadora. Aquí tuvo lugar el nacimiento.

Una vez concluidas las formalidades legales, la china y su marido se convirtieron en orgullosos papás de gemelos, que ahora tienen tres meses. El proceso les costó un total de $150, 000 dólares.

“En China tenemos muchas agencias clandestinas que prometen resolver los problemas de fertilidad, pero no confiamos en los médicos”, dice la madre por teléfono desde los Estados Unidos.

El costo de la madre portadora en el extranjero es 34 veces mayor que el ingreso promedio anual en una ciudad china. Es un privilegio reservado para los más ricos.

La AFP registró en EE.UU., una docena de agencias de vientres de alquiler que aseguraron haber constatado que durante los tres últimos años, hubo un importante aumento de clientes chinos.

Así, The Agency for Surrogacy Solutions, ubicado en la ciudad de Encino en California, recientemente tradujo los documentos contractuales al chino, y contrató un consultor de habla china para acercar a clientes potenciales.

Ahora “la tercera parte de nuestros clientes son chinos”, dice su presidente Kathryn Kaycoff-Manos, contra prácticamente ninguno hace tres años. “Es enorme. Recibimos llamadas todos los días.”

La Asociación China para el Estudio de la Población calcula que 40 millones de personas en China son estériles, una octava parte de la población en edad de procrear, cuatro veces más que hace veinte años.

Los expertos citan la alta contaminación atmosférica que rodea a las ciudades chinas como uno de los principales factores.

Además, hay otras razones médicas relacionadas con la ley china. Las parejas homosexuales que desean tener hijos, no pueden adoptar en China y recurren cada vez más a los Estados Unidos.

Por último, algunos chinos eluden las restricciones draconianas de la política de un solo hijo, solicitando una madre de alquiler.

Incluso mujeres funcionarias, que arriesgan perder sus puestos de trabajo si quedan embarazadas.

La mayoría de las parejas chinas ponen sus ojos en California, se convierte en el destino de elección debido a que la maternidad de reemplazo es un sector dinámico y sus procedimientos jurídicos simplificados.

El “Estado Dorado”, por lo general, permite que los dos padres clientes pongan su nombre en el acta de nacimiento, excluyendo a la madre de alquiler, lo que permite al niño ser reconocido como propio bajo la ley china.

Tony Jiang de 36 años, y su esposa tuvieron tres hijos gracias a una madre de alquiler en California. Tomando en cuenta las muchas solicitudes que le enviaron por personas interesadas en su experiencia, tuvo la idea de iniciar su propia empresa de maternidad de reemplazo.

Fuente: AFP