Stephen Gregory, Epoch Times

Ayer, el Parlamento Europeo notificó a la República Popular China (RPCh) que la práctica de extracción forzada de órganos es inaceptable.

Las banderas nacionales de los países de la UE, fuera del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia. El 12 de diciembre de 2013, el Parlamento aprobó una resolución en contra de la extracción forzada de órganos en China. (Frederick Florin/ AFP/ Getty Images)

Las banderas nacionales de los países de la UE, fuera del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia. El 12 de diciembre de 2013, el Parlamento aprobó una resolución en contra de la extracción forzada de órganos en China. (Frederick Florin/ AFP/ Getty Images)

 

La resolución adoptada el jueves por la tarde en Estrasburgo, expresa “profunda preocupación por la información persistente y fidedigna sobre la extracción de órganos sistemática, organizada por el gobierno chino, provenientes de presos de conciencia de la República Popular China, incluyendo a muchos practicantes de Falun Gong encarcelados por sus creencias religiosas y miembros de otros grupos minoritarios religiosos y étnicos.”

La resolución pide a China: “poner fin inmediatamente a la práctica de extracción de órganos a presos de conciencia”, satisfacer las demandas de los relatores especiales de la ONU sobre la Tortura y la Libertad de Religión que justifiquen el origen de los órganos utilizados en los trasplantes, permitir a los relatores realizar su propia investigación, y liberar de inmediato a “todos los presos de conciencia en China, incluyendo a los practicantes de Falun Gong.”

La resolución pide a la Unión Europea (UE) y a sus Estados miembros, condenar públicamente las violaciones de trasplantación de órganos que se llevan a cabo en la República Popular China y sensibilizar a sus ciudadanos que viajan a China sobre esta cuestión.

También se pide a la UE llevar a cabo una “investigación clara y completa” con respecto a la extracción de órganos en China, y “procesar a los que han participado en este tipo de prácticas no éticas”. La resolución también indica la identidad de las principales víctimas: “En julio de 1999, el Partido Comunista Chino inició una persecución nacional intensiva diseñada para erradicar la práctica espiritual de Falun Gong, que conducía al arresto y la detención de cientos de miles de sus practicantes (…) hay informes de que uigures y tibetanos detenidos también son sometidos a la extracción forzada de sus órganos.”

En cuanto a la resolución, Tunne Kelam, diputada de Estonia, dijo: “Nos tardamos mucho tiempo, debimos hacerlo antes, pero creo que hemos aprendido mucho durante este tiempo. Ahora tenemos más claro lo que pasa en China y estamos mucho más decididos a dar nuestro apoyo y expresar nuestra solidaridad con nuestros amigos chinos.”