Un equipo de investigadores alemanes y checos afirma que los caninos tienen una sensibilidad especial a los campos magnéticos, que les permite orientarse con mayor facilidad, después de estudiar la forma de hacer sus necesidades.

Perros (Wikipedia)

Cuando orinan o defecan, los caninos tienden a pararse a lo largo de un eje norte-sur, a condición de que el campo magnético terrestre sea estable en ese momento, encontraron los investigadores de la Universidad de Duisburg-Essen (noreste de Alemania) y de la Universidad de Estudios Agrícolas de Praga.

Del pequeño Yorkshire al gran San Bernardo, el equipo pasó a través de 7,000 datos recogidos por los propietarios de 70 perros de diferentes razas. Los investigadores, sin embargo, no encontraron diferencias significativas en la sensibilidad al campo magnético según la raza, dijo a la AFP un miembro del equipo, Sabine Begall de la Universidad de Duisbourg-Essen.

“Encontramos que los perros se paran a lo largo de un eje norte-sur, un poco más cuando defecan que cuando orinan, pero sólo si el campo magnético es estable”, dijo la Sra. Begall.

Para este estudio, publicado recientemente por el periódico inglés en línea “Frontiers in Zoology”, el equipo de diez investigadores instruyó a 37 dueños de perros equipados con brújulas, para observar el comportamiento de sus mascotas cuando hacen sus necesidades.

El descubrimiento pone de relieve la capacidad de los perros, dotados de un sentido del olfato y del oído, para sentir los campos magnéticos.

En 2008, este equipo de investigadores descubrió, después de estudiar las imágenes de Google Earth, que el ganado tendía a pastar y a tenderse a lo largo de un eje norte-sur.

“A menudo se informa que los perros viajan cientos de kilómetros para encontrar el camino a casa. La explicación, es que usan para orientarse el campo magnético terrestre”, dijo la Sra. Begall.

Fuente: AFP