La venta libre de vehículos comenzó oficialmente el viernes en Cuba, después de medio siglo de restricción por parte del régimen comunista, pero a precios astronómicos que causaron la incredulidad y la desesperación en los compradores potenciales.

Cuba es conocida por sus autos de la década de los 50. (AFP)

Un Peugeot 4008 tiene un precio de $239, 500 dólares en la concesionaria Sasa de La Habana, mientras que la marca francesa ofrece un precio de catálogo de 34, 150 euros ($46, 000 dólares).

Los vehículos usados también están disponibles, cuyo origen es generalmente la flota de coches del Estado, a precios desalentadores. En Cimex un Hyundai Sonata 2010 tiene un precio de $60, 000 dólares y un Volkswagen Passat del mismo año a $67, 500 dólares.

“Con estos precios, no sólo no se puede comprar, ni siquiera puedo soñar”, se lamentó el músico cubano Alfred Thompson, ante la concesionaria Cimex en el distrito de Miramar, al oeste de La Habana.

El 19 de diciembre, el gobierno cubano anunció la venta libre de vehículos para responder a la “nueva economía” y renovar la pequeña flota de vehículos, constituida en dos terceras partes por los viejos coches americanos de los años 50 y soviéticos de los años 70 y 80.

El decreto que anuncia el inicio de venta, publicado el martes, anunció el establecimiento de un sistema de impuestos, que incrementaría en un 50% los precios de los vehículos de importación.

La nueva legislación elimina las “Cartas de Autorización” emitidas cada año a miles de cubanos privilegiados para que pudieran comprar un coche.

“Nos engañaron miserablemente, es un abuso, han pasado dos años desde que tengo la carta, pero es para los millonarios, no para el pueblo”, dice Mayra Echarpe, 57 años, jefe de personal del Centro Nacional de Música Popular de La Habana.

Luego de la autorización concedida en 2011 para la venta de vehículos usados entre particulares, la posibilidad de comprar vehículos nuevos era una de las principales demandas de la población cubana, que tiene un salario promedio mensual de $20 dólares.

Fuente entrevistas: AFP