Investigadores consiguieron rejuvenecer células maduras, llevándolas a un estado similar al de las células madre embrionarias, mediante un método simple y rápido, de acuerdo a un estudio publicado en la revista científica Nature.

Micrografía de células madre embrionarias de ratón teñidas con marcador fluorescente verde. (Wikipedia)

El nuevo enfoque, llamado “revolucionario” por los científicos, podría cambiar la investigación en medicina regenerativa, cuyo objetivo sea reemplazar o reparar tejidos u órganos dañados, con el fin de luchar contra una gran variedad de enfermedades (Alzheimer, cáncer…).

El método de reprogramación no requiere embriones (tan controvertido) para producir células madre, capaces de especializarse en una gran variedad de células que forman los diferentes órganos (corazón, riñones, cerebro, etc.).

El método también permite desaparecer técnicas como la manipulación de genes para transformar una célula especializada, tomada de un adulto, en células similares a las células madre embrionarias, llamadas “células madre pluripotentes inducidas (iPS)”.

Además, el trabajo llevado a cabo en células de mamífero podría reducir los costos y las barreras técnicas, a condición de demostrar que el método es factible en los humanos sin riesgos.

Los investigadores simplemente modificaron el medio de las células sometiéndolas a falta de oxígeno, temperatura, etc. En la práctica, sólo se sumergen en una solución ácida menos de media hora.

Luego, se pasan 5 minutos en la centrífuga y después se sumergen siete días en ese medio de cultivo. Llamaron a estas células STAP (Adquisición de pluripotencia desencadenada por estímulos).

El equipo dirigido por el Dr. Haruko Obokata (Riken Center for Developmental Biology, Kobe, Japón) utilizó glóbulos blancos de ratón recién nacido.

El fenómeno de regeneración, debido a una modificación del medio ya se había observado en plantas, pero no en mamíferos.

Sin embargo, las células STAP parecen tener una capacidad limitada para renovarse a sí mismas. Pero en trabajos complementarios, en ciertas condiciones de cultivo, parecen ser capaces de renovarse de manera activa.

El enfoque es “revolucionario”, dijo Dusko Ilic, especialista en células madre del Kings College London. Sin embargo, su aplicación clínica no es para mañana, deben tomarse precauciones como en los otros métodos, dicen los especialistas.

Fueron necesarios doce años, antes de hacer el primer experimento en humanos con células madre embrionarias (creadas en 1998), y seis años antes del primer experimento con células iPS (creadas por el Premio Nobel japonés Shinya Yamanaka en 2006).