El Museo de Auschwitz-Birkenau acaba de conseguir cinco originales placas metálicas con clavos, raras, que sirvieron a los nazis para tatuar a los presos de los campos de la muerte, en los que asesinaron a un millón de judíos europeos entre 1940 y 1945.

Fotografía de las placas metálicas usadas para tatuar a los presos en el campo de Auschwitz. (afp. com/ Ho/ Pawel Sawicki)

Un donante que pidió anonimato, ofreció las placas al museo que recibe visitantes en este campo, símbolo del Holocausto, instalado durante la Segunda Guerra Mundial por la Alemania nazi en Oswiecim (Auschwitz), ciudad al sur de Polonia, anunció el jueves el portavoz del museo, Bartosz Bartyzel.

Sobre cada placa hay una cifra formada por las agujas, un cero, dos tres y dos seis o nueve, para formar de identificación de los reclusos, dijo Bartyzel.

Los prisioneros eran tatuados primero en el pecho, luego en el antebrazo izquierdo. El campo de Auschwitz fue el único en utilizar este tipo de identificación, agregó.

Las placas, descubiertas en la zona de evacuación de decenas de miles de prisioneros en Auschwitz, mientras las tropas soviéticas avanzaban en enero de 1945, se conservarán en el almacén del museo, antes de presentarse al público a través de una exposición prevista en los próximos años, dijo el portavoz.

Son objetos muy raros. Otra placa que se usó para tatuar a los presos, se encuentra en el Museo Militar de San Petersburgo en Rusia, según el museo de Auschwitz.

De 1940 a 1945, un millón de judíos europeos fueron asesinados en Auschwitz-Birkenau, así como de 70,000 a 75,000 polacos no judíos, 21,000 gitanos, 15,000 prisioneros de guerra soviéticos y de 10,000 a 15,000 de otros prisioneros, según datos del museo del campo.