La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, fue recibida el viernes en Pekín por la esposa del presidente chino Xi Jinping, una visita que supuestamente es para fortalecer las relaciones entre los dos países.

Michelle Obama, sus hijas Sasha y Malia, su madre Marian Robinson y Peng Liyua, en la Ciudad Prohibida, Pekín 21 de marzo 2014 (AFP/ Andy Wong)

La Sra. Obama, sus hijas Sasha y Maila, y su madre se quedarán en China siete días, el viaje es para tratar temas no controvertidos como la educación de la juventud, para tratar de disipar la desconfianza que caracteriza las relaciones entre China y EE.UU.

La primera dama china, la ex cantante y oficial del ejército Peng Liyuan, hizo descubrir la caligrafía a la Sra. Obama, y también le sirvió de guía en la Ciudad Prohibida.

Los maridos de las dos mujeres, Xi Jinping y Barack Obama, se van a encontrar la próxima semana en la cumbre sobre seguridad nuclear en La Haya.

Michelle Obama y su familia hicieron el circuito turístico clásico, visitaron la ciudad de Xian para ver el famoso ejército de terracota, y la de Chengdu, famosa por sus pandas.

“Creemos que esta visita promoverá en entendimiento mutuo y la amistad entre nuestros dos países”, dijo el jueves Hong Lei, un portavoz de la diplomacia china.

Cuando se le preguntó la razón de la elección de la Sra. Obama por un restaurante tibetano en Chengdu, no hizo ningún comentario.

El viaje de la Sra. Obama, el primero a China y tercero al extranjero sin su marido desde su llegada a la Casa Blanca, suscitó algunas críticas en Estados Unidos por el alto costo para los contribuyentes y por el hecho de que se evitó el tema de derechos humanos.