En presencia de representantes de los más importantes museos franceses, se abrió una exposición de diez obras maestras de la pintura, prestadas por Francia para conmemorar los 50 años de relaciones diplomáticas con la República Popular China.

El Columpio (1876), óleo sobre lienzo, Pierre-Auguste Renoir. (Wikipedia)

Diez cuadros, como el famoso “Bal du moulin de la Galette” de Auguste Renoir, se develaron en una sección del Museo Nacional de China, enorme edificio con vistas a la Plaza de Tiananmen en el corazón de la capital china.

Entre estas pinturas de prestigiosas colecciones públicas francesas, figuran “El Matador” de Pablo Picasso y el “Retrato de pie de Luis XIV en gran traje real” de Hyacinthe Rigaud, que se encuentra en el Castillo de Versalles.

El departamento de pintura del Museo del Louvre prestó el “Retrato de François I” de Jean Clouet, “San José Carpintero” de Georges de La Tour, y “El Cerrojo” de Jean-Honoré Fragonard.

Del Centro Pompidou provienen  la “Composición con tres figuras” de Fernand Léger y una obra abstracta de Pierre Soulages.

Completan la lista, otro cuadro de Renoir, “El Columpio”, y otro de Picasso, “Lectura de la carta”.

Los diez cuadros, dado su valor, llegaron a China en diferentes aviones.

Las pinturas se expondrán en Pekín hasta el 16 de junio, antes de que algunos vayan a Macao, para una segunda etapa de su viaje (27 de junio-7 de septiembre).

El envío de los 10 cuadros es un gran evento para conmemorar el establecimiento de relaciones diplomáticas entre París y Pekín, el 27 de enero de 1964. Las celebraciones se van a llevar a cabo en los dos países, con más de 400 proyectos repartidos en todo el año 2014.