Las autoridades de Ecuador concedieron este jueves la licencia ambiental para la explotación de petróleo en la famosa reserva natural Yasuní en el Amazonas, proyecto al que se oponen varias ONG ecologistas y asociaciones indígenas.

Militantes ambientales Huaorani y Yasunidos se manifiestan en Quito, Ecuador el 12 de abril de 2014, pidiendo un referéndum para evitar la explotación petrolera en la reserva Yasuní (Foto: AFP/ Rodrigo Buendía)

“La licencia se firmó hoy para el desarrollo y la producción” de estos depósitos anunció la Ministra del Medio ambiente, Lorena Tapia, a la televisión pública Gama TV.

El gobierno dio luz verde y prepara el terreno para la extracción de petróleo en este parque, que concentra el 20% de las reservas nacionales, o sea 920 millones de barriles.

El primer barril de petróleo resultante de esta nueva explotación se producirá hasta marzo 2016, por la compañía Petroamazonas, dijo el Ministerio del Medio Ambiente en un comunicado.

Los opositores a esta operación, piden un referéndum popular, denuncian los efectos de la contaminación en el parque, clasificado por la UNESCO como reserva de la biosfera, así como en las comunidades que viven aisladas por propia voluntad.

A principios de mayo, la asociación Yasunidos presentó una petición para obtener la organización de un referéndum, lo que permite la ley en caso de que reunieran más de 5% de firmas del electorado. Sin embargo, esta petición fue rechazada por el tribunal electoral, que invalidó algunas de las firmas.

Desde el año pasado, el presidente Rafael Correa prohibió este controvertido proyecto, tras el fracaso de un pedido de fondos internacionales para evitarlo.

“No podemos hacer más de lo que hicimos. Tenemos el derecho de vender nuestro petróleo”, reafirmó recientemente el jefe de estado.

En octubre, el Congreso ecuatoriano votó a favor de la explotación, cuyos beneficios oficialmente se usarán para luchar contra la pobreza, que afecta a más de una quinta parte de la población del país de unos 16 millones de habitantes.